El Ejército del Aire y del Espacio ya opera en Lanzarote un nuevo radar Lanza LRR 3D de largo alcance desarrollado por Indra, que sustituye al sistema anterior tras agotar su vida útil. El cambio no es menor: refuerza el control del espacio aéreo en una zona estratégica dentro del dispositivo de defensa español.
El sistema está operativo en el Escuadrón de Vigilancia Aérea 22 desde el 4 de noviembre, tras su integración en el Sistema de Vigilancia y Control Aéreo. Un mes después, el 5 de diciembre, las instalaciones recibieron la visita del jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, coincidiendo con el inicio de esta nueva etapa tecnológica.
Vigilancia 3D para ganar precisión
El radar Lanza LRR ofrece información tridimensional, lo que permite conocer la posición y altura de los objetivos detectados. En la práctica, esto se traduce en un seguimiento más preciso de las aeronaves que operan en el área asignada al escuadrón.
Además, emplea técnicas de haz estrecho, capaces de ajustar el barrido general del espacio aéreo o concentrar la vigilancia en zonas concretas cuando la situación lo requiere. Su operación en banda L resulta especialmente eficaz en entornos con meteorología adversa o alta humedad, habituales en la isla.
Fiabilidad pensada para operar sin interrupciones
El diseño del sistema se apoya en una arquitectura distribuida, con múltiples transmisores y receptores de estado sólido. Esta configuración mejora la fiabilidad global y simplifica las tareas de mantenimiento, reduciendo el impacto de posibles fallos parciales.
A esto se suma el procesado digital de señal y el uso de algoritmos avanzados para la detección y clasificación de blancos. Estas capacidades permiten responder mejor a escenarios complejos, como la presencia de drones o aeronaves con baja detectabilidad.
Identificación y defensa electrónica
El Lanza LRR funciona integrado con un sistema de identificación amigo-enemigo, esencial para diferenciar aeronaves cooperativas de otros tráficos potencialmente sensibles. También incorpora medidas de protección electrónica frente a intentos de interferencia o engaño, un aspecto clave en contextos de creciente sofisticación tecnológica.
Parte de una modernización más amplia
La instalación en Lanzarote se enmarca en un proceso más amplio de renovación de la red de vigilancia aérea. En los últimos meses, Indra ha entregado otros sistemas como un radar LTR25 desplegable en la sierra de Aitana, en Alcoy, y un nuevo Lanza LRR en Villatobas, Toledo.
La puesta en servicio del radar en Canarias estuvo acompañada por un acto institucional con presencia de autoridades civiles, militares y representantes del sector industrial. En ese contexto, se destacó tanto la modernización de las infraestructuras militares en el archipiélago como el papel de la industria nacional en el desarrollo de tecnologías críticas para la defensa.
