La Martinuca, el negocio de María Pombo, duplica su facturación en 2025 y supera los 7,3 millones de euros

Lamartinuca.com

Un plato tan cotidiano como la tortilla de patatas está detrás de uno de los crecimientos más llamativos del sector gastronómico en España. La Martinuca, la cadena especializada en tortilla española impulsada por los creadores de contenido María Pombo, Pablo Castellano y Natalia Coll, ha duplicado su facturación en 2025 hasta alcanzar 7,3 millones de euros.

El proyecto nació de la mano de Víctor Naranjo y Álvaro González, con el apoyo también del exfutbolista Adrián González. En pocos años, la marca ha pasado de ser un concepto gastronómico especializado a consolidarse como un negocio rentable.

Los datos del último ejercicio reflejan ese salto. La compañía ha cerrado el año con un Ebitda positivo y márgenes de doble dígito, señal de que el crecimiento no se ha producido a costa de la rentabilidad.

Según explicó el consejero delegado, Víctor Naranjo, la estrategia ha sido deliberadamente prudente. “Hemos construido un modelo sólido antes de acelerar”, afirmó al analizar los resultados del ejercicio.

Una idea simple: especializarse en un solo producto

El concepto de La Martinuca gira alrededor de una idea clara: centrarse en un único plato y ejecutarlo bien. La empresa define su propuesta como una “tortillería de especialidad”, un formato que prioriza calidad, eficiencia operativa y control del proceso.

Un ejemplo ayuda a entender el modelo. En lugar de ofrecer una carta extensa con decenas de platos, el local gira en torno a distintas versiones de tortilla de patatas. Esto simplifica la cocina, reduce desperdicios y permite optimizar la cadena de suministro.

La compañía resume su funcionamiento en tres pilares operativos:

  • Restauración en local (dine in)
  • Servicio de entrega a domicilio (delivery)
  • Recogida directa (take away)

Este esquema permite maximizar el uso de cada establecimiento durante todo el día.

Expansión en España con nuevas aperturas

Durante 2025, la empresa reforzó su presencia con nuevas aperturas en varias ciudades. En Madrid inauguró establecimientos en Alcobendas y Pozuelo, además de un punto en El Corte Inglés de Sanchinarro y un segundo local con formato restaurante en Madnum.

También abrió su primer establecimiento en Sevilla.

La marca ha probado además su modelo en entornos turísticos de alta rotación. Su presencia en Beso Beach en Ibiza y Formentera permitió comprobar cómo funciona el concepto en destinos con gran afluencia internacional.

El año 2026 ha comenzado con otro paso dentro del plan de expansión nacional. La cadena ha llegado a Valencia, una ciudad con fuerte tradición gastronómica y alto consumo de restauración.

El plan para los próximos dos años se centra en consolidar el crecimiento dentro de España.

Las ciudades que figuran entre las prioridades incluyen:

  • Mallorca
  • A Coruña
  • Zaragoza

Todas ellas comparten características similares: densidad de población, cultura gastronómica y turismo.

Según Naranjo, la clave es asegurar la rentabilidad de cada local antes de abrir el siguiente.

Control operativo y eficiencia del modelo

El modelo de La Martinuca busca mantener una estructura operativa sencilla. Al centrarse en un solo producto, la empresa puede estandarizar procesos y controlar variables clave como el coste de ingredientes, la logística o el desperdicio alimentario.

Por ejemplo, una cocina dedicada principalmente a tortillas requiere menos maquinaria, menos personal especializado y menos referencias de producto que un restaurante con una carta amplia.

Este enfoque permite optimizar el retorno por metro cuadrado en cada establecimiento.

Según la compañía, el crecimiento del negocio se apoya en tres factores operativos:

  • Simplificación del menú
  • Control de mermas y procesos de cocina
  • Cadena de suministro optimizada

La expansión internacional aparece en el horizonte

Aunque la prioridad inmediata es España, la empresa ya analiza su salto a otros mercados. El equipo directivo prevé iniciar un estudio formal de expansión internacional entre finales de 2026 y principios de 2027.

Entre los destinos evaluados figuran varias capitales europeas con una escena gastronómica consolidada:

  • Londres
  • Milán
  • París
  • Ámsterdam
  • Lisboa

Estados Unidos también aparece en los planes. La compañía estudia Miami como posible puerta de entrada al mercado americano, una ciudad donde la gastronomía española tiene presencia creciente.

Otro mercado que se analiza es Dubái, considerado un punto estratégico para el crecimiento de marcas gastronómicas internacionales. Aunque la situación actual puede frenar la llegada a esta ciudad.

El horizonte que maneja la empresa para una primera implantación internacional se sitúa entre 2027 y 2028, siempre condicionado a que el modelo funcione con la misma eficiencia financiera que en España.

Cinco años transformando un clásico

Tras cinco años de desarrollo, La Martinuca sostiene que ha logrado profesionalizar un producto tradicional mediante procesos estandarizados y una estructura operativa clara.

La tortilla de patatas sigue siendo la misma receta reconocible. Lo que cambia es el modelo empresarial que hay detrás.

El crecimiento de la compañía sugiere que un plato cotidiano puede convertirse en una categoría de negocio propia cuando se combina especialización, control operativo y expansión gradual.

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