HackerRank ha lanzado de forma general Chakra, un entrevistador de IA para procesos de contratación técnica. La herramienta conduce entrevistas, observa cómo trabaja un candidato y evalúa no solo la respuesta final, sino el proceso que sigue para resolver un problema. Después de unos seis meses de beta, la compañía afirma que Chakra ya ha realizado más de 500.000 entrevistas de prueba con clientes como Snowflake, Snorkel y Capgemini.
La novedad llega en un momento en que las pruebas de programación tradicionales pierden valor porque los candidatos ya pueden apoyarse en asistentes de IA. HackerRank no intenta expulsar la IA del proceso, sino incorporarla al entorno de evaluación. El candidato trabaja sobre un repositorio y dispone de un asistente, mientras Chakra observa decisiones, preguntas, iteraciones y justificaciones.
El CEO y cofundador de HackerRank, Vivek Ravisankar, plantea el cambio como una respuesta a la commoditización del resultado. Si cualquiera puede producir un fragmento de código con ayuda de un modelo, la empresa necesita medir algo más: criterio, pensamiento crítico, capacidad de formular problemas, lectura de salidas de IA y habilidad para corregir una solución cuando cambian las restricciones.
En la práctica, Chakra puede hacer preguntas de seguimiento durante la prueba. Si el candidato toma un camino técnico, el agente puede pedir que explique por qué eligió esa aproximación o cómo modificaría el diseño con una condición nueva. HackerRank sostiene que el formato reúne en una sola entrevista partes que antes se repartían entre una criba de reclutador, una prueba para casa y una conversación técnica con ingeniería.
Para las empresas, el atractivo está en escalar entrevistas más cercanas al trabajo real sin multiplicar horas de ingenieros. Un proceso de selección técnico consume tiempo caro, y muchas compañías intentan filtrar mejor antes de involucrar a equipos senior. Chakra promete informes estructurados para responsables de contratación, con señales sobre cómo piensa el candidato y cómo usa herramientas de IA.
La herramienta también reduce, según HackerRank, ciertos incentivos a hacer trampas. La compañía afirma que las señales de actividad sospechosa fueron entre un 70% y un 80% menores en entrevistas con Chakra frente a evaluaciones tradicionales comparables, aunque el porcentaje varía por geografía y seniority. El razonamiento es sencillo: si el uso de IA está permitido dentro del entorno, tiene menos sentido ocultar otra herramienta externa.
Pero el uso de IA en selección laboral abre preguntas regulatorias y éticas. Un sistema automatizado puede aplicar criterios de forma consistente, aunque eso no lo convierte automáticamente en justo. Los sesgos pueden estar en los datos, en la rúbrica, en el diseño de la prueba o en la interpretación del informe. En ciudades como Nueva York, ciertas herramientas automatizadas de decisión laboral requieren auditorías de sesgo y aviso a candidatos.
HackerRank insiste en que Chakra puntúa y estructura la entrevista, pero no toma la decisión final de contratación. Esa distinción será importante para clientes que operan en mercados regulados o con políticas de diversidad y no discriminación. Aun así, cuanto más peso tenga una puntuación en el proceso, más escrutinio recibirá el sistema que la produce.
Chakra anticipa una nueva etapa del talento técnico: evaluar cómo una persona trabaja con IA, no si puede trabajar sin ella. Para candidatos, eso implica aprender a explicar decisiones, controlar herramientas y demostrar criterio. Para empresas, obliga a diseñar procesos donde la eficiencia no sustituya la responsabilidad humana.
