El coche eléctrico se acerca a la gasolina en Europa: la crisis de Ormuz acelera el cambio de mercado

El coche eléctrico está dejando de ser una alternativa de nicho en Europa. Los últimos datos de matriculaciones muestran un cambio cada vez más claro: los vehículos eléctricos de batería ganan peso en el conjunto de la Unión Europea, mientras los modelos de gasolina y diésel retroceden a un ritmo que ya empieza a alterar el equilibrio del mercado.

Entre enero y abril, los eléctricos puros alcanzaron una cuota media del 19,7% en la Unión Europea, según datos de ACEA. Un año antes, esa proporción era del 15,3%. La gasolina sigue por delante, con un 22,5%, pero la distancia se ha estrechado hasta un punto que hace apenas unos años parecía lejano.

La combustión pierde terreno en plena presión sobre los carburantes

La caída de los motores térmicos es uno de los datos más relevantes del primer cuatrimestre. Los coches de gasolina y diésel redujeron su peso conjunto hasta el 30,2% del mercado europeo, ocho puntos menos que en el mismo periodo del año anterior. El diésel, además, continúa su descenso y apenas representa ya el 7,7% de las matriculaciones comunitarias.

El contexto energético ha añadido tensión al sector. El encarecimiento de los carburantes, vinculado a la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos y a la crisis en torno al estrecho de Ormuz, ha reforzado el interés por opciones menos dependientes del petróleo. ¿Puede una subida sostenida del crudo acelerar decisiones de compra que antes se aplazaban? Los datos apuntan en esa dirección.

Según el Consejo Internacional para el Transporte Limpio, en abril la cuota de eléctricos llegó a duplicarse en algunos mercados respecto al mismo mes del año anterior. El movimiento coincidió con una fuerte subida del crudo, lo que ha devuelto al primer plano una idea conocida por los conductores: el coste de repostar también influye en la transición hacia nuevas tecnologías.

Alemania, Francia e Italia empujan el cambio europeo

Los grandes mercados del continente están marcando el ritmo. Alemania registra una cuota del 24% y un crecimiento del 41,3% en las matriculaciones de eléctricos puros durante el primer cuatrimestre. El dato es especialmente relevante porque se trata de uno de los países con mayor peso industrial en la automoción europea.

Francia alcanza ya el 27%, mientras que Italia protagoniza uno de los avances más intensos del periodo. En el mercado italiano, las ventas de eléctricos aumentaron un 73,1% y los híbridos enchufables crecieron un 99,2%. No se trata solo de más coches eléctricos en circulación, sino de un cambio en la composición de la demanda.

El ICCT mantiene cierta cautela y considera que todavía harán falta algunos meses para confirmar si esta evolución se consolida. Aun así, los primeros indicios sitúan a 2026 como un posible año de inflexión para la electrificación del automóvil en Europa.

España se afianza como cuarto gran mercado eléctrico

España también acelera. Las ventas de coches eléctricos de batería crecieron un 42,8% en abril y un 42,3% en el acumulado anual, hasta alcanzar 9.723 unidades mensuales. A esa cifra se suman 13.035 híbridos enchufables, lo que refuerza el avance de las tecnologías electrificadas en el mercado nacional.

En conjunto, los turismos electrificados, que incluyen eléctricos puros e híbridos enchufables, ya representan el 21,3% de todas las matriculaciones en España. Solo en abril se vendieron 22.758 unidades electrificadas, un aumento del 42,5% frente al mismo periodo del año anterior.

La otra cara del dato está en la combustión. Las matriculaciones de gasolina bajaron un 18,6% entre enero y abril, mientras que el diésel retrocedió un 27,4% y quedó reducido al 3,9% del mercado español. La tendencia no elimina de golpe al motor térmico, pero sí muestra un desplazamiento cada vez más visible en los concesionarios.

Los fabricantes tradicionales reaccionan ante la presión china

El cambio también se nota en la estrategia de las marcas. Hyundai, Mercedes-Benz y Toyota aumentaron en cinco puntos porcentuales su cuota de eléctricos en Europa. Toyota, en concreto, prácticamente duplicó su presencia en este segmento, al pasar del 4% al 9%.

La transición llega en un momento de mayor competencia. Las marcas chinas presionan con nuevos modelos y precios agresivos, mientras varios gobiernos europeos han desplegado incentivos fiscales para amortiguar el impacto de la crisis energética y facilitar la compra de vehículos electrificados.

El resultado es un mercado mucho más disputado. La gasolina aún conserva la primera posición, pero el coche eléctrico ya está lo bastante cerca como para abrir una nueva etapa en la automoción europea. El sobrepaso todavía no se ha producido. Sin embargo, los datos del primer cuatrimestre muestran que esa posibilidad ya no pertenece al futuro lejano, sino al debate inmediato del sector.

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