Blue Origin vuelve a poner en marcha uno de sus proyectos más importantes. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos ha autorizado al megacohete New Glenn a regresar al servicio después del incidente registrado en abril, cuando la etapa superior no logró completar la entrega de una carga comercial en órbita.
La decisión permite a la compañía fundada por Jeff Bezos retomar el calendario de lanzamientos de un cohete clave para su estrategia espacial. New Glenn está diseñado para competir en el mercado de los grandes lanzadores, un segmento donde la fiabilidad y la cadencia de vuelos son determinantes para atraer clientes comerciales.
Un problema térmico en la etapa superior
Según la información comunicada por Blue Origin, el fallo estuvo relacionado con una condición térmica anómala en la etapa superior del cohete. Esa situación provocó que uno de sus tres motores generara menos empuje del previsto durante la misión.
La consecuencia fue directa. El satélite de AST SpaceMobile que debía ser colocado en órbita acabó desintegrándose en la atmósfera terrestre. La empresa propietaria de la carga señaló que contaba con un seguro para cubrir el coste del satélite perdido.
Blue Origin presentó un informe ante la FAA y aseguró haber aplicado medidas correctivas, aunque no detalló públicamente cuáles fueron esos cambios. La autorización del regulador indica que la investigación del incidente ha permitido cerrar, al menos de forma operativa, la suspensión temporal del vehículo.
Un vuelo con un avance importante pese al percance
El incidente se produjo durante el tercer vuelo del New Glenn. Aunque la misión no cumplió su objetivo comercial principal, Blue Origin sí consiguió un hito relevante para el desarrollo del cohete: la reutilización de la primera etapa.
La compañía logró aterrizar esa parte del lanzador por segunda vez sobre una plataforma flotante en el océano. Este punto es estratégico para el modelo de negocio del New Glenn, ya que la reutilización puede reducir costes y mejorar la frecuencia de los lanzamientos si el sistema demuestra fiabilidad en vuelos sucesivos.
Blue Origin intenta recuperar el ritmo de lanzamientos
Con la autorización de la FAA, Blue Origin puede reactivar su programa para New Glenn en 2026. La empresa había señalado su intención de realizar hasta 12 lanzamientos antes de que termine el año, aunque todavía no está claro cuánto ha alterado sus planes la suspensión de aproximadamente un mes.
El regreso del New Glenn llega en un momento clave para la industria espacial privada. Las compañías buscan contratos comerciales, institucionales y de conectividad satelital en un mercado cada vez más competitivo. Para Blue Origin, cada nuevo vuelo será una prueba de madurez técnica y una oportunidad para demostrar que su megacohete puede operar con regularidad.
