La española Arkadia Space ha cerrado un acuerdo con Dassault Aviation para desarrollar y suministrar el sistema de propulsión del demostrador VORTEX, un programa centrado en vehículos espaciales reutilizables. La operación sitúa a la compañía nacional dentro de una de las iniciativas con más ambición tecnológica del sector aeroespacial europeo.
El contrato corresponde a la primera fase del proyecto, denominada VORTEX-D. Esta etapa funcionará como banco de pruebas para validar tecnologías críticas antes de una versión plenamente operativa. El objetivo final es crear un vehículo capaz de operar en órbita y regresar después a la Tierra mediante aterrizaje convencional en pista. Ese detalle no es menor. Recuperar una nave y reutilizarla reduce tiempos, costes y dependencia industrial. Europa quiere competir también en ese terreno.
El sistema español que estará dentro de VORTEX
La aportación de Arkadia Space incluye un sistema completo formado por tanques, electrónica y sus propulsores monopropelentes ARIEL de 250N. Todo ese conjunto actuará como sistema de control de reacción del demostrador, esencial para maniobras en condiciones extremas y a gran altitud.
En este tipo de vuelos, pequeños ajustes pueden marcar grandes diferencias. Mantener estabilidad, corregir orientación o ejecutar maniobras precisas exige tecnología fiable y rápida de respuesta. La entrada en VORTEX supone además una validación industrial para la empresa española, que pasa de promesa emergente a proveedor dentro de un programa de referencia.
De desarrollo reciente a pieza estratégica europea
ARIEL nació dentro del programa Future Launchers Preparatory Programme de la Agencia Espacial Europea en 2023. En menos de dos años, esa tecnología ha evolucionado desde una fase inicial hasta integrarse en proyectos considerados prioritarios para la autonomía espacial del continente.
Ese ritmo de avance refleja una realidad del sector: los ciclos ya no duran una década. Hoy, quien acelera el desarrollo gana posición. Arkadia Space ha logrado hacerlo en un mercado donde tradicionalmente dominaban grandes grupos industriales.
No solo naves reutilizables, también lanzadores
No es la primera vez que ARIEL logra respaldo empresarial. El propulsor ya fue seleccionado por MaiaSpace para el sistema de control de reacción de su lanzador. Esto coloca a la tecnología española en dos áreas de alto valor:
- Acceso al espacio, mediante lanzadores.
- Operaciones orbitales, con vehículos reutilizables.
- Sistemas críticos de maniobra, donde la fiabilidad es clave.
La combinación refuerza el posicionamiento de Arkadia Space como proveedor especializado en un segmento donde Europa busca crecer con rapidez.
La apuesta por la propulsión verde
Otro de los factores que diferencian a la empresa es su trabajo con peróxido de hidrógeno de alta concentración, una solución conocida en la industria como propulsión verde.
Frente a combustibles más complejos o contaminantes, estas alternativas buscan mejorar la seguridad operativa, simplificar procesos y reducir el impacto ambiental. En una industria sometida cada vez a más exigencias regulatorias, no es un detalle secundario.
Además, Arkadia no se limita a fabricar motores. También diseña e integra sistemas completos adaptados a cada plataforma, incluyendo depósitos y electrónica de control. Eso le permite ofrecer una solución más amplia al cliente.
Nuevos contratos y más crecimiento a la vista
El consejero delegado y cofundador de la compañía, Francho García, valoró el acuerdo como un paso importante y una señal de confianza en la capacidad tecnológica de la empresa. También apuntó que la colaboración podría ampliarse dentro del propio programa VORTEX y en futuras iniciativas europeas.
La compañía prevé anunciar nuevos contratos comerciales en los próximos meses, algunos relacionados con misiones cuyo calendario de vuelo arrancaría el próximo año. A ello se suma la financiación obtenida recientemente a través del programa EIC Accelerator, destinada a impulsar la industrialización de su tecnología bipropelente. Para una startup espacial española, entrar en programas europeos ya era relevante. Hacerlo junto a Dassault Aviation y con nuevos contratos en camino la coloca en otra liga.
