Los rumores eran ciertos. Apple y Google trabajarán juntos. Hace unos meses hablábamos de una posible colaboración entre los dos gigantes tecnológicos. Se hablaba de que Apple se apoyaría en la IA de Google para darle más vida a Siri. Y efectivamente, así lo ha confirmado ayer Google.
Apple reconoce que necesita un empujón
Apple no suele pedir ayuda. Durante años ha preferido hacerlo todo a su manera, con su propio sistema y sus propias reglas. Pero la inteligencia artificial avanza muy rápido y Apple se estaba quedando atrás.
Por eso ha llegado a un acuerdo con Google para usar su tecnología Gemini en los próximos sistemas de inteligencia artificial de Apple. Es un acuerdo pensado a largo plazo y servirá como base para muchas funciones nuevas que irán llegando poco a poco.
Por lo visto, Apple habría probado varias opciones antes de decidirse, pero finalmente, la tecnología de Google era la que mejor encajaba con lo que buscan. De momento no han hablado de cifras, pero se comenta que el acuerdo rondará los mil millones de dólares.
Siri, la gran señalada
Si hay algo que muchos usuarios de iPhone llevan tiempo pidiendo es que Siri mejore de verdad. A veces no entiende lo que decimos, otras responde cosas que no tienen mucho sentido. Y eso genera frustración.
Apple lo sabe. Por eso ha confirmado que este mismo año llegará una versión de Siri más personal, más cercana y, sobre todo, más útil. Hasta ahora, Siri también había probado el apoyo de ChatGPT, desarrollado por OpenAI. Pero ahora esa colaboración quedará atrás y Gemini será el nuevo motor principal de los cambios que están por venir.
Privacidad y un acuerdo con matices
Apple asegura que, aunque use tecnología de Google, muchos procesos seguirán haciéndose directamente en el iPhone o en su propia nube privada. Asegurar la privacidad es una de las grandes obsesiones de la marca y no piensa renunciar a ello.
Lo sorprendente de este acuerdo es que llega en un momento complicado para Google en Estados Unidos, donde tiene pendientes varios demandas antimonopolio. Aun así, Apple ha decidido obviar esto y centrarse en lo práctico: mejorar sus funciones y no quedarse atrás en una carrera donde todos avanzan muy rápido.
Esta alianza deja claro que a veces, colaborar es la mejor forma de mejorar. Apple y Google han dejado de lado su rivalidad para mejorar la experiencia del usuario. Ahora mismo lo que importa no es quién va por delante, sino que la tecnología sea más útil y haga la vida un poco más fácil a quienes la usan cada día.

