AltamarCAM Partners ha lanzado Galdana Ventures 2027, un nuevo vehículo con un tamaño objetivo de 100 millones de euros para invertir en fondos de venture capital de Estados Unidos y Europa. La operación ha sido registrada ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores y refuerza una vía de acceso al capital riesgo tecnológico pensada para inversores con mayor capacidad patrimonial.
La clave está en la estructura. Galdana Ventures 2027 no invertirá directamente en startups, sino en otros fondos especializados en compañías tecnológicas y negocios de alto crecimiento. Esa fórmula permite repartir exposición entre distintos gestores, fases y geografías, aunque también aleja al inversor final de la decisión directa sobre cada compañía participada.
El movimiento confirma que el venture capital tecnológico vuelve a ganar espacio en las carteras privadas españolas, pero lo hace con más filtros y más diversificación que en el ciclo anterior. La gestora prevé orientar buena parte de la cartera hacia fondos activos en inteligencia artificial, ciberseguridad, fintech y software como servicio. No ha fijado cuotas cerradas por sector, de modo que podrá moverse si cambian las oportunidades.
El foco geográfico estará en Estados Unidos y Europa Occidental, dos mercados donde se concentran gestores con trayectoria, grandes rondas y salidas a bolsa o adquisiciones con mayor liquidez histórica. El vehículo también podrá incorporar posiciones en otros mercados, pero la política de inversión limita al 25% del patrimonio la exposición máxima a un único activo.
El diseño incorpora criterios de exclusión. El fondo no podrá invertir en compañías cuya actividad principal esté vinculada al tabaco, el carbón, determinados métodos no sostenibles de extracción de petróleo o la fabricación de armas prohibidas. En la práctica, AltamarCAM intenta combinar acceso a tecnología global con una capa de control de riesgos reputacionales y sectoriales.
Para el ecosistema español, la noticia importa porque acerca capital local a fondos que suelen estar fuera del alcance de muchos inversores nacionales. Altamar y Galdana ya han accedido de forma directa o indirecta a compañías como Airbnb, Uber y Revolut mediante inversiones en fondos de venture capital. El nuevo producto replica la estrategia desplegada en vehículos lanzados durante 2024 y 2025.
Galdana Ventures actuará como asesor exclusivo. Su papel cubrirá la identificación de oportunidades, el análisis de gestores, la estructuración de operaciones y el seguimiento de la cartera durante la vida del fondo. El comité de inversión integra a profesionales de AltamarCAM, incluidos Claudio Aguirre, José Luis Molina, Miguel Zurita, Fernando Olaso, Marcel Rafart y Roque Velasco.
El compromiso mínimo se ha fijado en 100.000 euros y el periodo de captación permanecerá abierto hasta el 30 de junio de 2027. La duración inicial será de diez años, ampliable hasta un máximo de catorce, un horizonte habitual en capital riesgo por la maduración de las participadas y los tiempos de salida.
La apuesta llega en un momento en el que la IA está absorbiendo buena parte del capital tecnológico global, pero también obliga a separar exposición estratégica de euforia de mercado. Un fondo de fondos puede reducir dependencia de una sola startup o de una sola tesis, aunque no elimina riesgos como valoraciones elevadas, ventanas de liquidez cerradas o retrasos en desinversiones.
Para inversores españoles que buscan tecnología internacional sin construir una cartera propia de startups, Galdana Ventures 2027 se presenta como una puerta de entrada profesionalizada. Para el mercado, deja otra señal: la economía digital ya no es solo una historia de emprendedores, también es una clase de activo que compite por capital paciente.
