La subida inicial de SpaceX en el Nasdaq empieza a perder fuerza. Las acciones de la compañía vinculada a Elon Musk cayeron más de un 6% este jueves, después de un estreno bursátil que llegó a colocar a la empresa entre las cinco compañías más valiosas del mundo.
El título retrocedía un 6,5%, hasta los 178,50 dólares, tras haber perdido cerca de un 5% en la sesión anterior. Pese al ajuste, la acción todavía se mantenía más de un 30% por encima de los 135 dólares fijados en su salida a Bolsa.
Una caída de más de 150.000 millones en valor de mercado
El movimiento llega tras una semana corta, pero muy intensa, para la que ha sido descrita como la mayor OPV de la historia. Si la caída se mantiene, la valoración bursátil de SpaceX, situada en torno a los 2,52 billones de dólares, podría reducirse en más de 150.000 millones de dólares en una sola jornada.
La lectura de algunos analistas apunta a una recogida de beneficios después del fuerte avance inicial. La compañía había despertado un enorme interés entre inversores, pero su reducido volumen de acciones en circulación y su elevada valoración también habían llevado a gestores y expertos a advertir de posibles movimientos bruscos en sus primeros días como empresa cotizada.
El castigo alcanza a otras compañías espaciales
La presión no afectó solo a SpaceX. Varias empresas estadounidenses del sector espacial también caían en Bolsa, en un contexto marcado por las dudas sobre valoraciones exigentes.
- Rocket Lab y Planet Labs retrocedían alrededor de un 3%.
- AST SpaceMobile bajaba cerca de un 7%.
- Intuitive Machines cedía aproximadamente un 3%.
El ajuste muestra que el mercado está revisando con más cautela el precio de las compañías espaciales tras varias sesiones de entusiasmo. En el caso de SpaceX, la atención se centra además en su giro hacia la inteligencia artificial empresarial.
Los pequeños inversores reducen el ritmo
Durante las tres sesiones anteriores, los inversores minoristas habían comprado acciones de SpaceX con fuerza, con adquisiciones netas superiores a 300 millones de dólares, según datos deVanda Research. El jueves, sin embargo, la actividad fue mucho menor: a las 14:00 horas de la costa este de Estados Unidos, las compras netas apenas alcanzaban los 9,1 millones de dólares.
Ese frenazo coincide con una pregunta cada vez más presente entre los inversores: si la valoración de SpaceX puede sostenerse con una expansión en IA que exige mucho capital y que el mercado todavía está empezando a valorar.
Cursor, bonos y una expansión cada vez más cara
SpaceX anunció el martes la compra de Anysphere,la startup detrás del agente de programación con IA Cursor, por 60.000 millones de dólares en acciones. La operación busca reforzar su posición en el mercado de herramientas de inteligencia artificial para empresas.
Además, los bancos de la compañía preparan reuniones con inversores desde la próxima semana para analizar una emisión de bonos de al menos 20.000 millones de dólares, según una fuente conocedora de los planes. El objetivo sería financiar la expansión de SpaceX en IA.
La caída no borra el fuerte avance posterior a la OPV, pero sí marca un cambio de tono. Tras la fiebre inicial, el mercado empieza a exigir algo más que expectativas: quiere ver si SpaceX puede convertir su salto de los cohetes a la inteligencia artificial en un negocio capaz de justificar una valoración histórica.
