Las noticias ya no llegan solo por televisión, por la web de un periódico o mediante una aplicación informativa. Cada vez más usuarios se informan a través de Instagram, Facebook, YouTube y chatbots de inteligencia artificial, un cambio que está alterando la relación entre medios, plataformas tecnológicas y audiencia.
El último informe del Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo, vinculado a la Universidad de Oxford, marca un punto de inflexión. Por primera vez en 15 años de análisis, las redes sociales y las plataformas de vídeo superan a la televisión y a las webs y aplicaciones de noticias como principal vía de acceso a la información en la media de los 48 países analizados.
El dato llega con una paradoja difícil de ignorar. Cuanto más peso ganan las plataformas sociales, más se resiente la confianza en las noticias. De media, solo el 37% de los adultos afirma confiar en la información la mayor parte del tiempo. En España, el porcentaje baja hasta el 33%.
España sigue mirando a la televisión, pero las redes ganan terreno
España mantiene una diferencia respecto a la media global: la televisión tradicional continúa siendo la primera fuente de información. Sin embargo, las redes sociales ya ocupan la segunda posición y superan a los medios escritos, tanto en papel como en formato digital.
El cambio generacional explica buena parte de esta transformación. Entre los menores de 44 años, las redes sociales son ya la principal puerta de entrada a las noticias. Instagram y Facebook tienen un peso especialmente relevante: más del 30% de los adultos en España asegura informarse a través de lo que ve o lee en estas plataformas.
La preocupación por la desinformación también es más alta que en otros mercados. En España, el 74% de los encuestados dice estar preocupado por los bulos y la manipulación online, 12 puntos por encima de la media global. El contraste es claro: los usuarios recurren a las redes para informarse, pero desconfían del entorno en el que reciben esos contenidos.
ChatGPT y Gemini entran en el consumo de noticias
El informe también refleja el avance de los chatbots de inteligencia artificial como nueva vía informativa. En España, el 19% de los jóvenes de entre 18 y 24 años asegura utilizar chatbots de IA para informarse, seis puntos por encima de la media global para esa misma franja de edad.
Herramientas como ChatGPT, de OpenAI, o Gemini, de Google, empiezan a ocupar un papel complementario en el consumo de actualidad. Su uso más frecuente no consiste en sustituir por completo a los medios, sino en hacer preguntas de seguimiento sobre una noticia, pedir explicaciones rápidas o solicitar resúmenes para entender mejor un tema.
La IA todavía no es la fuente principal de información para la mayoría. Solo el 1% de los encuestados la señala como su vía principal para seguir la actualidad. Aun así, su crecimiento anticipa un nuevo hábito: parte de la audiencia ya no solo quiere leer noticias, también quiere interactuar con la información.
Los medios pierden control sobre su relación con la audiencia
Desde 2020, el cambio no se explica únicamente por el crecimiento de las redes sociales. También pesa el descenso de la televisión, las webs y las aplicaciones de noticias como canales de referencia. Las redes, mientras tanto, se han mantenido estables en términos de uso global.
Para los medios, esto supone competir en un terreno cada vez más dependiente de plataformas de terceros. Muchos contenidos que circulan en redes proceden de cabeceras periodísticas, pero la relación directa con el lector se debilita cuando la puerta de entrada es un algoritmo, una plataforma de vídeo o un chatbot.
El informe señala que, si se suman redes sociales, plataformas de vídeo y chatbots de inteligencia artificial, el 56% de los usuarios se informa fuera de los medios. Es una cifra relevante para la industria: los editores ya no compiten solo entre ellos, sino también con interfaces que resumen, ordenan y distribuyen contenidos sin que el usuario tenga que entrar necesariamente en una web informativa.
El nuevo pulso entre periodismo y plataformas de IA
La expansión de la inteligencia artificial añade presión económica y legal al sector. Grandes medios internacionales han empezado a cuestionar el uso de sus contenidos por parte de tecnológicas para entrenar modelos o generar respuestas automatizadas.
El New York Times es uno de los casos más visibles, tras llevar su conflicto con grandes compañías tecnológicas a los tribunales. Otros medios en Estados Unidos, España o Francia han optado por cerrar acuerdos con empresas de IA como OpenAI.
El reto para la industria es evidente. Si los usuarios reciben resúmenes, contexto y respuestas dentro de un chatbot, los medios pueden perder tráfico, datos de audiencia y relación directa con sus lectores. Para un sector que ya arrastra problemas de ingresos, la inteligencia artificial no es solo una herramienta, también es un nuevo intermediario.
Menos confianza y más presión regulatoria
El informe llega en pleno debate sobre el impacto de las redes sociales. En Reino Unido, el Gobierno ha anunciado medidas para prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años y limitarlo para quienes no hayan cumplido 18, por los riesgos asociados a la adicción, el contacto con desconocidos y la explotación sexual de imágenes.
La caída de la confianza no afecta por igual a todos los países. El índice general baja en 29 de los 48 mercados analizados, con retrocesos destacados en Filipinas, Irlanda, Tailandia, Perú y Polonia. En España, la confianza se mantiene estable, aunque continúa en niveles bajos, igual que el interés por las noticias.
Estados Unidos aparece como uno de los casos más sensibles por la polarización política. Allí, solo el 25% de los encuestados afirma confiar en las noticias la mayor parte del tiempo, el nivel más bajo desde 2015.
El estudio se basa en una encuesta realizada a casi 100.000 personas en 48 países, con alrededor de 2.000 participantes por mercado. Las preguntas se realizaron entre enero y febrero.
La información se consume cada vez más lejos de los medios
La audiencia sigue necesitando información, pero la consume en espacios más fragmentados. Redes sociales, vídeo e inteligencia artificial están reordenando el acceso a la actualidad y modifican el papel tradicional de los medios.
¿Qué cambia cuando una noticia ya no se busca, sino que se pregunta a un chatbot? Para el periodismo, el desafío ya no es solo publicar información fiable, también debe conseguir que esa información llegue al usuario en un ecosistema dominado por plataformas que compiten por su atención, sus datos y su tiempo.
