Huawei presentó en Shanghái una nueva estrategia para avanzar en semiconductores y reducir su dependencia de tecnología extranjera. La compañía china asegura que podrá diseñar chips de alta gama con una densidad comparable a procesos de 1,4 nanómetros para 2031.
Su propuesta, llamada Tau Scaling Law, va más allá de solo hacer piezas más pequeñas y busca que las señales y los datos se muevan más rápido dentro de los chips. Huawei aplicará esta idea en sus próximos procesadores para móviles y más adelante en sus chips Ascend para inteligencia artificial.
La inteligencia artificial aumenta la presión
El anuncio llega en un momento delicado para Huawei. Desde 2019, la empresa está en una lista de restricciones comerciales de Estados Unidos, lo que ha limitado el acceso de Huawei a herramientas avanzadas. Aun así, la empresa intenta convertirse en una alternativa local frente a Nvidia en China, cuyos procesadores más avanzados tienen restricciones de venta en el mercado chino. Aunque los analistas advierten que todavía hay retos importantes, como el consumo de energía y la producción a gran escala.
China lleva tiempo intentando depender menos de la tecnología extranjera, sobre todo en áreas cada vez más importantes como la inteligencia artificial o los grandes centros de datos. Por eso el desarrollo de chips se ha convertido en una de las grandes apuestas del país en los últimos años.
Para esto, Huawei juega un papel importante. Aunque la compañía todavía está por detrás de algunos líderes mundiales del sector, espera que sus nuevos avances le permitan competir con más fuerza durante los próximos años.

