La empresa de menús diarios HelloFresh ha anunciado que deja de operar en España este mes. De hecho, los últimos pedidos pudieron hacerse hasta el pasado 11 de marzo. Su etapa aquí ha sido más corta de lo esperado.
HelloFresh llegó a España con una propuesta que sonaba muy bien. Te enviaban a casa una caja con recetas y todos los ingredientes necesarios para su preparación. Nada de pensar qué hacer de comer ni de ir al supermercado. Solo abrir la caja y ponerse a cocinar.
Muchas personas encontraron en este servicio una forma de organizar mejor su semana y salir de la rutina. Su popularidad se basaba en que permitía probar platos distintos sin complicarse demasiado. El precio tampoco era desorbitado, lo que ayudó a que más gente se animara a probarlo.
¿Por qué no terminó de encajar aquí?
No hay una única razón clara, ni desde la empresa han confirmado los motivos de su cierre. Barajando hipótesis podemos pensar que el concepto ahora mismo no encaja con el momento en el que vivimos. Sí, queremos facilidades como no tener que pensar en crear un menú o evitar tener que ir al supermercado. Pero también necesitamos ahorrar tiempo.
HelloFresh triunfó en nuestro país durante la pandemia, cuando estuvimos confinados y el tiempo era de lo que más disponíamos. Podíamos seguir instrucciones de recetas y probar nuevos platos. Pero esta etapa terminó (por suerte), y el reloj volvió a su ritmo, e incluso podríamos decir que cada año es más frenético.
Por eso no sorprende que cada vez tengan más éxitos los servicios de comida preparada, ya sea de entrega en casa o en las secciones de take away de los supermercados. Puede que también entren en la ecuación la calidad de los productos, la variedad de recetas o incluso la logística geográfica del país.
A pesar de que en España la cultura gastronómica siempre ha estado ligada a la pausa, a la calma, el ritmo de vida laboral está obligando a cambiar las cosas. HelloFresh ofrecía una buena idea, pero quizá los tiempos y las prioridades esten cambiando, y lo que funciona en otros países, aquí ya no.

