Miles de personas recorren cada día las calles de diferentes ciudades con una mochila de reparto a la espalda. En Italia, esa imagen cotidiana ha llamado la atención de las autoridades. La Justicia ha decidido intervenir la filial de Glovo por posibles casos de explotación laboral.
La Fiscalía de Milán ha pedido que la empresa Foodinho, que gestiona la marca en Italia, quede bajo control judicial. Ahora un juez debe confirmar la medida. Si se aprueba, un administrador designado por el tribunal vigilará de cerca cómo funciona la compañía.
Pagos muy bajos y jornadas muy largas
Solo en Milán trabajan unos 2.000 repartidores para la plataforma y en toda Italia la cifra ronda los 40.000. Y muchos son extranjeros. Según la investigación, algunos cobraban 2,50 euros por cada entrega. Para ganar más dinero, muchos alargaban la jornadahasta 12 horas al día. Además, debían estar siempre localizados por GPS y apenas tenían tiempo para descansar.
Las autoridades creen que en algunos casos el pago estaba muy por debajo de lo que marcan los convenios laborales del país. Teniendo esto en cuenta, consideran que la empresa pudo aprovechar la necesidad económica de estas personas para mantener esas condiciones. Ahora será la Justicia la que revise el caso y determine responsabilidades.
Un problema que va más allá de Italia
Glovo forma parte delgrupo alemán Delivery Hero, una de las grandes empresas del reparto a domicilio en Europa. La empresa ya había reservado en 2024 unos 900 millones de euros para hacer frente a posibles multas y problemas legales, casi el doble que el año anterior. Pero todo apunta que esta cantidad podría quedarse corta.
La empresa también ha tenido problemas por el modelo de contratación de los repartidores, contratados como “falsos autónomos”. Además, el pasado junio, la Comisión Europea impuso al grupo una multa de 329 millones de euros por prácticas que limitaban la competencia en el sector del reparto de comida.
Mientras la Justicia italiana estudia el caso, miles de repartidores siguen pedaleando cada día, pendientes de que se regule su situación laboral.

