La presencia empresarial española suma un nuevo activo en Bruselas. Ángela de Miguel, presidenta de CEPYME, se incorpora como vicepresidenta de SMEunited, entidad que representa a más de 26 millones de pymes europeas y que funciona como interlocutor directo ante la Comisión y el Parlamento Europeo. Su llegada coincide con un momento en el que las pequeñas y medianas empresas reclaman un marco regulatorio manejable y un acceso real a la digitalización.
El anuncio se produce junto con la elección del italiano Davide Galli como presidente para el periodo 2026-2028. Este relevo marca un ajuste en la estrategia de la patronal europea en plena presión normativa y en medio de cambios tecnológicos que avanzan sin pausa. Para España, la nueva posición de De Miguel refuerza su capacidad de influencia en debates que determinan la competitividad del tejido productivo.
Una voz para frenar la carga burocrática
Tras su elección, De Miguel subrayó una preocupación compartida en toda Europa: la burocracia que afrontan las pymes. Señaló que los obstáculos que experimentan las empresas españolas son similares en otros países y advirtió que los trámites administrativos pueden llegar a limitar el crecimiento tanto como la falta de financiación o de talento. Como ejemplo, mencionó que 23.000 microempresas españolas han desaparecido en los últimos cinco años, una cifra que atribuyó al impacto de normativas difíciles de aplicar en negocios con recursos limitados.
Con este punto de partida, su objetivo en la Junta Directiva será incorporar de forma sistemática la perspectiva de las pymes en cada fase del diseño regulatorio europeo, desde la propuesta inicial hasta su aplicación práctica.
Una agenda marcada por la digitalización y la transición verde
El nombramiento llega en plena doble transición: digital y sostenible. Las empresas europeas se ven obligadas a invertir en automatización, análisis de datos, herramientas de IA o eficiencia energética. Para muchas, el reto no es tecnológico, sino de capacidad para asumirlo. SMEunited ha situado estas prioridades en el núcleo de su estrategia, y la nueva vicepresidencia española centrará su trabajo en cuatro líneas:
• Simplificación normativa, aplicando el principio Think Small First para ajustar las obligaciones a la realidad de las microempresas.
• Financiación orientada a proyectos estratégicos que aceleren la modernización del tejido productivo.
• Formación en competencias digitales, de manera que los equipos puedan responder a las nuevas exigencias del mercado.
• Apoyo a la innovación, impulsando iniciativas de I+D+i que mejoren la competitividad internacional.
Un movimiento clave para la pyme española
La entrada de De Miguel en la dirección de SMEunited sitúa a España en una posición más relevante en los debates que definirán la política industrial europea de los próximos años. El nombramiento, llevado a cabo el 10 de diciembre de 2025, inaugura una etapa en la que la patronal española buscará trasladar a Bruselas una visión centrada en la agilidad regulatoria, la competitividad y la adaptación tecnológica.
En un escenario en el que miles de pequeñas empresas siguen evaluando cómo digitalizarse sin comprometer su viabilidad, este paso abre una oportunidad para reforzar su presencia en un mercado comunitario cada vez más exigente. ¿Responderán las instituciones europeas con la rapidez que estas compañías necesitan?
