Google ha salido al paso de los rumores y niega que tenga previsto introducir publicidad en Gemini, su plataforma de inteligencia artificial generativa. Lo hace después de varias informaciones que apuntaban a un posible despliegue de anuncios en 2026. La compañía asegura que el asistente continúa funcionando sin publicidad y que, hoy por hoy, no existe un plan activo para cambiar ese rumbo.
Las especulaciones arrancaron tras un informe de Adweek que citaba testimonios de compradores de agencias publicitarias. Esas fuentes sostenían que Google habría mencionado a algunos clientes la posibilidad de explorar formatos publicitarios dentro de la experiencia de Gemini a partir del próximo año. No se aportaron detalles concretos sobre precios, formatos ni calendario técnico.
Desde la empresa se ha rechazado esa versión. Responsables del área publicitaria han indicado que la información procedía de fuentes anónimas poco precisas y que no refleja la situación real del producto. La posición oficial es clara: Gemini no incluye anuncios y no existen directrices internas para hacerlo a corto plazo.
Un crecimiento acelerado sin publicidad directa
El debate llega en pleno momento de expansión del servicio. En octubre, Google comunicó que Gemini había superado los 650 millones de usuarios. Tras el lanzamiento de nuevas versiones como Gemini 3 y Nano Banana Pro, diversas estimaciones señalan que la base habría crecido entre 50 y 100 millones de usuarios adicionales, aunque no hay una actualización oficial del dato.
Pese a mover ya cifras propias de plataformas masivas, el acceso gratuito al servicio se mantiene libre de anuncios. Este enfoque sorprende si se tiene en cuenta que el negocio histórico de Google descansa en gran medida en la publicidad y que la operación de modelos de IA exige una inversión tecnológica elevada, especialmente en capacidad de cómputo.
Ensayos publicitarios en otros entornos de IA
Aunque descarta por ahora monetizar Gemini con anuncios, la compañía sí está probando formatos publicitarios en otros productos ligados a la inteligencia artificial. El ejemplo más visible es el modo IA del buscador, donde ya aparecen resultados patrocinados junto a respuestas generadas automáticamente.
La tendencia no es exclusiva de Google. En el sector se han conocido pruebas similares en la versión gratuita de ChatGPT, centradas en integrar mensajes promocionales dentro de la experiencia. Esos experimentos se detuvieron tras recoger las reacciones de los usuarios. OpenAI ha reconocido posteriormente que trabaja en sistemas que permitirían ajustar la intensidad de esas sugerencias o desactivarlas.
Presión sobre el modelo gratuito
El uso masivo de asistentes de IA por cientos de millones de personas fuera de suscripciones de pago como Google One AI o Workspace plantea retos operativos evidentes. Mantener una demanda tan alta de procesamiento tiene costes significativos. De hecho, Google ya se ha visto obligada a revisar temporalmente los límites de uso de su versión gratuita de Gemini.
Por ahora, el mensaje público se mantiene intacto: no habrá publicidad integrada en el asistente en el corto plazo. ¿Hasta cuándo será sostenible ese enfoque? La evolución del mercado y las necesidades de monetización de servicios de acceso masivo dejan abierta la incógnita sobre cómo terminarán financiándose estas plataformas bajo el paraguas de la inteligencia artificial.
