La startup Alinia ha cerrado una ronda de financiación de 6,4 millones de euros, liderada por Mouro Capital y con la participación de Raise Seed For Good, Speedinvest y Precursor Ventures. El capital llega en un momento de expansión comercial, con proyectos activos junto a Grupo Santander y con clientes en Estados Unidos como Origin Financial.
La compañía desarrolla tecnología para supervisar el uso de asistentes de inteligencia artificial en entornos regulados. Su planteamiento es integrar los controles de riesgos y compliance dentro de los propios sistemas de IA, de modo que el cumplimiento normativo se valide en tiempo real y no como una revisión posterior.
El rápido despliegue de asistentes automáticos en servicios financieros está transformando la relación con los clientes. Hoy se utilizan para tareas que van desde recomendaciones personalizadas hasta soporte en la gestión de inversiones. Esta escala mejora la productividad, pero también eleva la presión regulatoria: revisar manualmente miles de interacciones diarias deja de ser viable y aumenta el riesgo de incumplimientos legales.
Desde la dirección de Alinia señalan que el crecimiento del gasto mundial en IA generativa previsto para 2025 está acelerando la adopción de estos sistemas en sectores sensibles. Al mismo tiempo, expone las limitaciones de los modelos actuales de control, basados en reglas genéricas que no siempre se ajustan a los matices legales de cada jurisdicción, como los que afectan al asesoramiento de inversión dentro del marco normativo europeo.
Una plataforma para auditar sistemas de IA
La solución se articula en una plataforma unificada de supervisión diseñada para garantizar transparencia, trazabilidad y control de los asistentes de IA desplegados por las empresas. A través de módulos de monitorización integrados por API, permite aplicar políticas internas en tiempo real y ejecutar auditorías de riesgos a escala.
Entre sus funciones destaca la detección automática de desviaciones en recomendaciones financieras o de errores en la generación de información. Se trata de procesos que, hasta ahora, exigían revisiones manuales complejas y costosas, difíciles de sostener en entornos con un alto volumen de interacciones.
Este enfoque ya opera en entidades del sector bancario y fintech. El Grupo Santander utiliza la tecnología de Alinia, al igual que compañías especializadas en IA financiera como Origin Financial en Estados Unidos, como parte de sus procesos de control interno.
Hacia controles de cumplimiento personalizados
La hoja de ruta de la startup contempla el lanzamiento de los Compliance Controllers, herramientas configurables que permiten adaptar los sistemas de supervisión a políticas corporativas y normativas específicas. Con ellas, los equipos de negocio, gobernanza y compliance podrán diseñar y desplegar controles propios ajustados a cada caso de uso de los agentes de IA.
En paralelo, la empresa refuerza su actividad de I+D para dar respuesta a los supuestos de mayor riesgo definidos en el Reglamento europeo de Inteligencia Artificial, con especial atención a los ámbitos financiero y asegurador.
Para sostener esta fase de crecimiento, Alinia ha iniciado la ampliación de sus equipos en ingeniería de IA, investigación, ventas y atención al cliente tanto en Europa como en Estados Unidos. El objetivo es responder a una demanda creciente de soluciones capaces de aportar control regulatorio efectivo en el uso empresarial de sistemas de inteligencia artificial.
