Inter IKEA, matriz del gigante sueco del mueble, ha registrado una caída del 26% en su beneficio operativo anual, afectada por el encarecimiento del transporte, el combustible y los aranceles estadounidenses. Según datos recogidos por Reuters, el beneficio operativo se situó en 1.700 millones de euros en el ejercicio cerrado el 31 de agosto de 2025, frente a los 2.300 millones del año anterior.
Los ingresos totales del grupo descendieron ligeramente —de 26.500 a 26.300 millones de euros— y las ventas globales en tiendas IKEA, presentes en 63 mercados, bajaron a 44.600 millones. La presión sobre los márgenes refleja el impacto combinado de la inflación en materias primas y energía, junto con las tensiones comerciales que encarecieron las importaciones y limitaron la capacidad de ajustar precios.
Costes en alza y márgenes bajo presión
Inter IKEA explicó que los volúmenes de venta aumentaron un 6%, impulsados por la recuperación del consumo y rebajas selectivas para mantener la demanda. Sin embargo, ese repunte fue absorbido por los mayores costes de transporte, energía y materiales.
El golpe más fuerte vino de los aranceles en Estados Unidos, que elevaron los precios de muebles y artículos importados desde China y Europa. Aunque IKEA redujo precios en muchos mercados para proteger su cuota, en EE. UU. se vio obligada a encarecer algunos productos para compensar los sobrecostes y el alza del combustible.
Ajustes y estrategia a largo plazo
Pese a la caída de beneficios, el grupo asegura que mantiene su plan de optimización de costes y sostenibilidad. Entre las medidas:
- Ampliación de su red de distribución.
- Inversión en cadenas de suministro más eficientes energéticamente.
- Aceleración de la digitalización y del canal omnicanal, con sistemas mejorados de gestión de inventario y logística.
La dirección confía en que estas inversiones refuercen la resiliencia de IKEA frente a la volatilidad global. Su desafío inmediato será equilibrar rentabilidad y precios en un contexto de inflación persistente y tensión geopolítica, donde incluso los gigantes del retail deben ajustar su modelo para no perder terreno.
