La plataforma celebra una década en nuestro país, justo en un momento donde empieza a apostar por la IA en sus producciones, desde El Eternauta hasta Happy Gilmore 2. En Hollywood crece el debate sobre los límites entre tecnología y creatividad.
Diez años después de su llegada a España, Netflix afronta una nueva etapa marcada por la inteligencia artificial. En su último informe trimestral, la compañía aseguró estar “muy bien posicionada para aprovechar los avances en IA” y confirmó que ya la está usando en sus producciones.
Su CEO, Ted Sarandos, quiso disipar los temores que agitan a Hollywood: “No usamos la IA para crear contenido en lugar de las personas. La utilizamos como una herramienta que mejora su trabajo”, afirmó durante la llamada con inversores. “Se necesita un gran artista para hacer algo extraordinario. La IA no convierte a nadie en un gran narrador por sí sola.”
La IA ya está en el set
La apuesta no es teórica. Netflix ha aplicado inteligencia artificial generativa en varios títulos recientes:
- En El Eternauta, serie rodada en Argentina, para recrear el colapso de un edificio.
- En Happy Gilmore 2, para rejuvenecer digitalmente a los personajes en la escena inicial.
- Y en Billionaires’ Bunker, durante la preproducción, para visualizar escenarios, vestuario y diseño de plató.
Sarandos insiste en que el objetivo es acelerar procesos y ampliar las posibilidades creativas, no reemplazar a guionistas, directores o actores. “La IA servirá para contar historias mejor, más rápido y de nuevas formas”, aseguró.
Hollywood, dividido ante la nueva frontera
La posición de Netflix contrasta con el clima de tensión que atraviesa la industria. Muchos artistas y sindicatos ven la IA como una amenaza directa a la autoría y al empleo.
El conflicto se reavivó tras el lanzamiento de Sora 2, el modelo de OpenAI que genera clips de audio y video realistas sin restricciones sobre el uso de figuras públicas. El sindicato de actores SAG-AFTRA y rostros como Bryan Cranston exigieron nuevas leyes para impedir la recreación digital de intérpretes sin consentimiento.
Una estrategia que ya da resultados
En el último trimestre, Netflix incrementó sus ingresos un 17 % interanual, hasta los 11.500 millones de dólares, aunque el dato quedó ligeramente por debajo de lo previsto.
Mientras los estudios tradicionales aún discuten cómo encajar la inteligencia artificial, Netflix avanza en su integración práctica. La compañía busca una posición intermedia: aprovechar la tecnología sin perder el control artístico ni la confianza del público.
¿Puede lograrse ese equilibrio? Hollywood, de momento, sigue dividido. Pero Netflix ha dejado claro que no piensa esperar a que otros lo resuelvan.
