La compañía despliega IA generativa, robots colaborativos y simuladores inmersivos para acelerar entregas y reducir el esfuerzo humano, mientras extiende su programa de reparto gratuito de alimentos hasta 2028.
Amazon ha presentado una nueva oleada de sistemas de inteligencia artificial, robótica y formación inmersiva que redefine su red logística. Los proyectos estrella —Blue Jay y Project Eluna— combinan automatización avanzada con modelos predictivos de IA, y ya operan en centros de distribución de Carolina del Sur y Tennessee. El objetivo: entregas más rápidas, menos carga física y un control total sobre la cadena de suministro.
Robots que trabajan codo a codo con los empleados
Blue Jay, aún en fase piloto, utiliza brazos robóticos coordinados capaces de recoger, clasificar y almacenar artículos al mismo tiempo. Antes, esas tareas requerían tres líneas de montaje diferentes. Ahora, un solo sistema lo hace todo, ocupando menos espacio y reduciendo tiempos de espera.
Amazon asegura que esta tecnología libera a los trabajadores de las tareas más repetitivas, permitiéndoles centrarse en la supervisión de calidad y la resolución de incidencias. Pero algunos sindicatos ven el movimiento con cautela: menos tareas físicas también puede significar menos personal en planta.
En paralelo, Project Eluna, un modelo de IA generativa, analiza datos en tiempo real para prever cuellos de botella y sugerir ajustes operativos. Su sistema de lenguaje natural permite a los supervisores interactuar con la IA con preguntas simples —como “¿qué zona va a saturarse primero?”— y recibir respuestas instantáneas.
Repartidores con gafas inteligentes y simuladores virtuales
Fuera de los almacenes, Amazon también está digitalizando el reparto. Los conductores prueban unas gafas inteligentes que proyectan rutas, códigos de entrega y alertas directamente en su campo de visión, eliminando la necesidad de usar el móvil. Además, integran visión por computadora para detectar riesgos en carretera, como peatones o animales, y emitir avisos preventivos.
La formación de los repartidores da un salto con EVOLVE, un simulador de realidad virtual que recrea escenarios de conducción defensiva. Desde 2022, más de 300.000 conductores han pasado por las academias Last Mile Driver, y Amazon planea ampliar el programa a 40 centros antes de 2026.
Entregas ultrarrápidas y sostenibles
La compañía prevé alcanzar en 2025 sus tiempos de entrega más rápidos hasta la fecha, con más productos entregados el mismo día o al siguiente para clientes Prime. Está invirtiendo 4.000 millones de dólares en ampliar su red rural y en sistemas de predicción de demanda que colocan el inventario cerca del consumidor antes de que compre.
Su apuesta por la sostenibilidad incluye bicicletas eléctricas en entornos urbanos, drones en zonas rurales y centros logísticos neutros en emisiones, como el de Sacramento. En paralelo, Amazon Pharmacy ya ofrece entregas en el mismo día de medicamentos en varias ciudades, extendiendo ese modelo a productos frescos.
Un programa social que se mantiene
Amazon también ha anunciado que prolongará hasta 2028 su programa de reparto gratuito de alimentos, lanzado durante la pandemia. En alianza con más de 40 bancos de alimentos en EE. UU. y Reino Unido, la empresa afirma haber entregado más de 60 millones de comidas directamente a los hogares más vulnerables.
Con este paso, la compañía busca consolidar su red logística no solo como motor comercial, sino también como infraestructura de apoyo social.
Entre la eficiencia y el control, Amazon se acerca cada vez más a un modelo logístico automatizado donde la frontera entre humano y máquina se difumina. La pregunta es inevitable: ¿hasta qué punto la inteligencia artificial está para ayudar al trabajador… o para reemplazarlo?
