El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha actualizado sus previsiones fiscales para España. Mantiene sin cambios el déficit previsto para 2025, en el 2,7 % del PIB, pero eleva una décima el cálculo para 2026, hasta el 2,5 %. Pese al ajuste, el organismo espera una reducción progresiva del desequilibrio presupuestario, que podría situarse en torno al 2 % del PIB en 2030.
El informe —titulado Monitor Fiscal— se publica tras la revisión de las previsiones macroeconómicas globales. En ellas, el FMI también mejora el crecimiento esperado para la economía española en 2025, que pasa del 2,5 % al 2,9 %.
Un ajuste lento pero sostenido hasta 2030
El FMI prevé que España mantenga una senda de consolidación fiscal gradual durante el resto de la década. El déficit se reduciría en torno a una décima por año, con una corrección más notable entre 2028 y 2029.
Las proyecciones del organismo son algo más conservadoras que las del Gobierno español, que calcula un déficit del 2,5 % en 2025 y del 2,1 % en 2026, frente al 2,7 % y 2,5 % estimados por el FMI.
El saldo primario volverá al equilibrio en 2026
El Fondo prevé una mejora significativa del saldo primario —la diferencia entre ingresos y gastos sin incluir los intereses de la deuda—.
- En 2025 aún registraría un déficit del 0,6 % del PIB.
- En 2026 alcanzaría el equilibrio (0 %).
- Desde 2027 comenzaría a generar superávits crecientes, hasta el 0,6 % en 2030.
Esta evolución apuntaría a una situación fiscal más sostenible, aunque dependerá de mantener los ingresos y el control del gasto en un contexto económico incierto.
La deuda pública bajará del 100 % del PIB en 2026
El FMI mejora también sus previsiones sobre la deuda pública, que continúa descendiendo. Calcula que cerrará 2025 en el 100,4 % del PIB —dos décimas menos que en su informe anterior— y que en 2026 caerá al 98,7 %, quedando por debajo del tamaño total de la economía.
A partir de ahí, el descenso seguiría esta trayectoria:
- 96,9 % del PIB en 2027
- 95,5 % en 2028
- 94,1 % en 2029
- 92,6 % en 2030
Aun con esa mejora, España seguirá entre los países más endeudados de Europa en relación con su PIB.
España se desmarca de la tendencia europea
Mientras la Eurozona elevará su deuda media del 87,8 % en 2025 al 92,2 % en 2030, el FMI prevé que España siga la tendencia contraria.
El informe advierte, no obstante, que el país deberá equilibrar crecimiento y disciplina fiscal en un entorno global complicado, marcado por la desaceleración europea, el endurecimiento de la política monetaria y las tensiones comerciales internacionales.
La clave, según el Fondo, será mantener la confianza de los mercados sin frenar el crecimiento. Una ecuación que, como siempre, España deberá resolver con precisión.
