Xpeng construirá en Guangzhou una planta integral para fabricar su robot humanoide a gran escala

Fuente XPeng

Xpeng quiere que sus robots salgan del prototipo y entren en la cadena de montaje. La compañía china ha anunciado que en el primer trimestre de 2026 iniciará la construcción de una base de producción en Guangzhou con la que aspira a comenzar la fabricación en masa a finales de ese mismo año. El mensaje es claro: menos demostraciones técnicas y más capacidad industrial.

La planta se levantará en Guangtang Sci-Tech Innovation City, dentro del distrito de Tianhe, y ocupará alrededor de 110.000 metros cuadrados. Para hacerse una idea del tamaño, equivale a más de diez campos de fútbol dedicados exclusivamente a robots. Según la empresa, será el primer centro del sector diseñado como una instalación de “cadena completa”, lo que implica cubrir todo el recorrido del producto, desde la validación en I+D hasta la producción a gran escala.

No se trata solo de levantar naves industriales. Xpeng sostiene que uno de los grandes frenos de la “Physical AI” no es el software, sino la infraestructura que lo respalda. Identifica dos cuellos de botella concretos:

Falta de datos de entrenamiento de alta calidad
Barreras de entrada en la cadena de suministro de hardware

La nueva base busca atacar ambos puntos de forma directa. Centralizar desarrollo, pruebas y fabricación en un mismo espacio permite acortar ciclos y reducir dependencia de terceros en componentes críticos.

El anuncio llega después de que la compañía completara el desarrollo del ET1, una unidad de pruebas construida bajo estándares de ingeniería similares a los de la industria del automóvil. Ese detalle no es menor. Xpeng quiere trasladar su experiencia en la producción de vehículos eléctricos al ámbito de la robótica, donde los fallos mecánicos han retrasado históricamente la llegada al mercado. Un ejemplo conocido en el sector son los problemas de durabilidad en manos robóticas de alta destreza, piezas complejas que deben soportar miles de movimientos repetitivos sin perder precisión.

La futura fábrica será el punto de partida de la octava generación del robot humanoide “Iron”, la versión prevista para su comercialización. La compañía ha adelantado algunas especificaciones técnicas. El robot medirá 178 centímetros y pesará 70 kilos, con una estructura que incluye una “columna vertebral” de diseño humanoide y una capa de fascia biónica pensada para replicar el comportamiento muscular.

En el núcleo del sistema habrá tres chips de inteligencia artificial Turing desarrollados internamente, con una potencia conjunta de 2.250 TOPS. También se incorporarán baterías de estado sólido, elegidas por su menor peso y mayor estabilidad, y una arquitectura multimodal que combina modelos Vision Language Task y Vision Language Action. La idea es que el robot no solo interprete imágenes y lenguaje, sino que pueda traducir esa comprensión en acciones físicas coordinadas.

Antes de que la planta opere a pleno rendimiento, Xpeng planea desplegar las primeras unidades en sus propios concesionarios y espacios comerciales. Allí cumplirán funciones como guía o asistente para clientes. Es un entorno controlado, con tareas delimitadas y supervisión directa. ¿El objetivo? Probar el desempeño en condiciones reales antes de escalar la producción.

Si el calendario se cumple, la fábrica de Guangzhou asumirá la fabricación a mayor escala a partir de 2026. Con ello, la compañía busca acortar la distancia entre la fase experimental y la industrial. El paso implica invertir en capacidad productiva antes de que exista un mercado masivo consolidado.

El movimiento se produce en un contexto de competencia creciente en el ámbito de los robots humanoides. Xpeng apuesta por integrar diseño, pruebas y manufactura bajo un mismo techo, apoyándose en la experiencia acumulada en automoción. Ahora la presión recae en la ejecución: convertir planos, chips y prototipos en unidades listas para operar fuera del laboratorio y hacerlo en volumen suficiente para que la fabricación en masa deje de ser una promesa y se convierta en realidad.

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