Waymo ha confirmado que llevará su servicio de robotaxis sin conductor a Londres en 2026, convirtiendo a la capital británica en su primer mercado comercial fuera de Estados Unidos.
La empresa, propiedad de Alphabet y con sede en Mountain View (California), desplegará una flota de vehículos eléctricos Jaguar I-PACE equipados con el sistema Waymo Driver. Los trayectos podrán reservarse desde la aplicación de la compañía, siguiendo el modelo que ya opera en ciudades como Phoenix, San Francisco, Los Ángeles, Austin o Atlanta.
El mantenimiento y servicio de los vehículos estará a cargo de Moove, compañía africana de tecnología financiera de movilidad con sede en Lagos (Nigeria), que ya colabora con Waymo en la gestión de sus flotas eléctricas en otras ciudades estadounidenses.
Expansión estratégica y colaboración tecnológica
El lanzamiento en Londres supone el primer paso de Waymo en Europa y coincide con una etapa de expansión global. Tras más de 16 años de desarrollo técnico, la empresa busca consolidar su liderazgo internacional en conducción autónoma.
Waymo cuenta con centros de ingeniería en Londres y Oxford, dedicados a la simulación a gran escala y en bucle cerrado, una de las metodologías más avanzadas para probar el comportamiento de su software en entornos urbanos complejos.
La alianza con Jaguar Land Rover refuerza la cooperación con el Reino Unido. Los SUV eléctricos I-PACE de la marca británica ya ofrecen cientos de miles de viajes totalmente autónomos cada semana en Estados Unidos y serán pieza clave del despliegue europeo.
Además, Waymo ya ha empezado a contratar personal local y mantiene conversaciones con las autoridades para obtener los permisos necesarios. El objetivo es que los robotaxis se integren sin fricciones en la movilidad urbana, conviviendo con autobuses, metro, bicicletas y peatones.
Seguridad y desafíos urbanos
Desde Waymo afirman que sus vehículos registran cinco veces menos accidentes con lesiones y doce veces menos colisiones con peatones que los provocados por conductores humanos, según datos de su flota en EE. UU.
Londres plantea un reto técnico considerable, con calles estrechas, tráfico mixto e infraestructuras variables. La compañía confía en que la madurez de su tecnología le permita operar de forma segura y responsable en este tipo de entornos urbanos.
Instituciones como Road Safety GB y el Royal National Institute of Blind People (RNIB) respaldan el proyecto, subrayando su potencial para mejorar la seguridad vial y la accesibilidad de las personas con discapacidad visual. Para Waymo, ofrecer mayor independencia y movilidad inclusiva forma parte esencial de su estrategia global.
Un hito para la movilidad autónoma
El anuncio se alinea con los planes del Gobierno británico de impulsar proyectos piloto de vehículos autónomos a partir de 2026. Para Moove, esta alianza representa una oportunidad para fortalecer su expansión hacia una flota internacional de transporte compartido que incluya robotaxis en varios mercados.
Con su llegada a Europa, Waymo da un paso decisivo hacia la conducción autónoma a gran escala. Su desempeño en Londres servirá para medir la aceptación y viabilidad del servicio en otras capitales europeas, donde los retos técnicos, legales y sociales serán similares. El resultado de esta experiencia podría marcar el rumbo de la próxima gran transformación urbana: la movilidad autónoma como parte cotidiana del transporte público y privado.
