El AgiBot A2, desarrollado por la firma shanghainesa AgiBot, acaba de obtener la certificación del Libro Guinness tras recorrer 106,286 kilómetros sin interrupción, la distancia más larga recorrida por un robot bípedo. Es un registro que busca algo más que un titular: coloca a China en el escaparate global de la robótica aplicada a entornos reales.
El trayecto arrancó la noche del 10 de noviembre en Suzhou. Durante tres días avanzó por autopistas, tramos urbanos y zonas transitadas hasta llegar al Bund de Shanghái el 13 de noviembre. Guinness verificó que se cumplían las reglas de seguridad y que el recorrido incluía superficies variadas, un punto clave para medir la estabilidad del robot.
Un humanoide para el trato directo con personas
La compañía explica que el A2 está pensado para tareas de servicio y atención al público. Incorpora interacción conversacional y lectura labial, una combinación que le permite adaptarse a situaciones en las que el ruido dificulta el reconocimiento de voz. En los vídeos difundidos, el robot avanza entre ciclistas y patinetes con un paso regular antes de acceder a la ribera del Huangpu.
China pisa el acelerador en la IA física
La caminata encaja con el impulso de la llamada IA física, un campo que combina modelos avanzados con robots capaces de moverse de forma autónoma en espacios compartidos con personas. Las previsiones de Morgan Stanley apuntan a un horizonte de más de mil millones de humanoides en 2050, impulsados por inversiones de grandes compañías que ya trabajan en este tipo de máquinas.
El avance no se queda en los laboratorios. En agosto, Pekín celebró los primeros juegos mundiales de robots humanoides, una competición con más de 500 participantes que demostraron habilidades tan dispares como jugar al baloncesto, bailar o limpiar habitaciones de hotel.
Un récord que alimenta una estrategia nacional
La certificación de Guinness ofrece a China un nuevo hito público en su intento de escalar posiciones en la robótica avanzada. El A2 se convierte en un escaparate de esa ambición: una máquina capaz de combinar movilidad, autonomía y un diseño orientado al uso cotidiano. ¿Hasta dónde llegará esta carrera si los humanoides siguen saliendo del laboratorio para probarse en la calle?
