El sector logístico está lleno de camiones, furgonetas y centros de distribución. Pero una startup española cree que existe otra infraestructura mucho más grande y prácticamente desaprovechada: los millones de viajes que personas particulares realizan cada día entre ciudades.
Sobre esa idea se apoya Sherpa, una startup que acaba de cerrar una ronda de inversión de 150.000 euros para impulsar su modelo de logística colaborativa. La empresa busca aprovechar trayectos que ya están planificados para transportar paquetes sin necesidad de añadir nuevos vehículos a la carretera.
El proyecto acaba de dar varios pasos importantes. La ronda ha sido liderada por Juan Pane Arregui, emprendedor tecnológico conocido por haber vendido BuyVip a Amazon por 80 millones de euros. Además, la compañía ha confirmado su entrada en Lanzadera, la aceleradora impulsada por Juan Roig.
La empresa también trabaja en financiación adicional a través de ENISA, lo que permitiría reforzar su crecimiento durante los próximos meses.
Una plataforma que conecta viajes con envíos
El funcionamiento de Sherpa es sencillo.
La plataforma conecta a dos tipos de usuarios:
- personas que van a viajar entre ciudades
- personas que necesitan enviar un paquete
Si ambos trayectos coinciden, el viajero puede transportar el paquete durante su desplazamiento.
Un ejemplo cotidiano ayuda a entender el modelo. Una persona que viaja de Madrid a Valencia por trabajo podría llevar un paquete en el maletero de su coche y entregarlo al llegar a destino.
El trayecto ya iba a realizarse igualmente. La diferencia es que ahora ese desplazamiento también puede servir para transportar mercancía.
Aprovechar un recurso infrautilizado
Los fundadores de Sherpa parten de una observación sencilla.
Cada día millones de personas se desplazan entre ciudades con gran parte de la capacidad de carga de sus vehículos vacía.
Al mismo tiempo, el transporte de paquetería depende de una red logística específica compuesta por furgonetas, camiones y centros de distribución.
Sherpa intenta conectar ambos mundos.
La startup busca convertir los trayectos ya previstos por particulares en una red logística descentralizada, capaz de transportar paquetes de forma flexible.
Este modelo se inspira en otras plataformas de economía colaborativa que utilizan recursos infrautilizados.
Un ejemplo conocido es el alojamiento. Plataformas como Airbnb utilizan viviendas que ya existen para ofrecer alojamiento temporal. Sherpa pretende aplicar una lógica similar al transporte de paquetes.
Primeras cifras de la plataforma
Aunque se encuentra en una fase temprana, la startup ya ha comenzado a probar su modelo en el mercado.
Desde su lanzamiento, Sherpa ha registrado:
- más de 600 usuarios registrados
- más de 180 viajes publicados
- decenas de envíos completados
La empresa interpreta estos datos como una primera validación de interés por este tipo de soluciones.
A medida que crezca la base de usuarios, la red de trayectos disponibles también aumentará, lo que facilitará encontrar coincidencias entre viajes y envíos.
Envíos más rápidos en trayectos concretos
Uno de los argumentos de Sherpa es la velocidad en determinadas rutas.
En la paquetería tradicional, un envío entre ciudades suele tardar entre 24 y 48 horas, dependiendo del servicio contratado.
Con un modelo basado en viajes directos, el tiempo puede reducirse.
Por ejemplo, un trayecto Madrid-Valencia puede completarse en unas cuatro horas, el tiempo que dura el desplazamiento por carretera.
Si el paquete viaja con alguien que ya iba a realizar ese recorrido, la entrega puede producirse el mismo día.
Ingresos para quienes viajan
El sistema también introduce un incentivo económico para los viajeros.
Quienes transportan paquetes pueden recibir una compensación económica por utilizar el espacio libre de su vehículo.
En muchos casos, ese ingreso puede ayudar a cubrir parte de los gastos del viaje.
Un ejemplo habitual sería un estudiante que viaja de Valencia a Madrid durante el fin de semana. Si transporta un paquete en su coche, podría compensar parte del coste del combustible o del peaje.
Este incentivo económico es uno de los elementos que pueden impulsar el crecimiento de la red.
Una logística con menor impacto ambiental
Otro argumento del modelo es su impacto ambiental.
El transporte de paquetería suele implicar el uso de flotas específicas de vehículos.
Si un paquete puede viajar en un coche que ya iba a realizar ese trayecto, se evita poner en circulación una furgoneta adicional.
Desde esta perspectiva, Sherpa plantea su modelo como una forma de optimizar recursos existentes.
La empresa define su objetivo como la creación de una red logística basada en personas, capaz de ofrecer envíos:
- más rápidos en determinadas rutas
- potencialmente más económicos
- con menor impacto ambiental
El impulso de Lanzadera
La entrada en Lanzadera, la aceleradora impulsada por Juan Roig, puede marcar una nueva etapa para la compañía.
El programa ofrece apoyo en diferentes áreas:
- mentoría empresarial
- acceso a inversores
- desarrollo de producto
- crecimiento de usuarios
Para una startup que está construyendo un modelo de red, este tipo de apoyo puede resultar clave.
Cuantos más usuarios participen en la plataforma, mayor será el número de trayectos disponibles y más fácil será encontrar coincidencias entre envíos y viajes.
Una nueva etapa para Sherpa
Con la nueva financiación y el respaldo de Lanzadera, Sherpa entra ahora en una fase centrada en el crecimiento.
El objetivo será aumentar la base de usuarios y consolidar su red de trayectos entre ciudades.
Si el modelo logra escalar, la startup podría construir una infraestructura logística diferente a la tradicional, basada en aprovechar desplazamientos que ya existen en lugar de crear nuevas rutas de transporte.
En un contexto donde la logística sigue creciendo por el comercio electrónico, ideas que optimicen los recursos ya disponibles podrían ganar cada vez más relevancia.
