OpenAI ha decidido adelantarse un paso más en la carrera por el talento. La compañía ha lanzado Grove, un nuevo programa pensado para formar emprendedores en inteligencia artificial incluso antes de que exista una idea de negocio definida. No busca startups en fase semilla ni proyectos listos para levantar capital. Busca personas.
La iniciativa está dirigida a perfiles técnicos que se encuentran en una etapa muy temprana de su recorrido emprendedor y que quieren explorar cómo construir productos basados en IA desde dentro del ecosistema de OpenAI. La premisa es clara: primero el criterio y la capacidad, después la idea.
El programa se desarrollará entre el 22 de enero y el 27 de febrero de 2026 y combinará trabajo remoto con sesiones presenciales obligatorias en la sede de OpenAI en San Francisco. La presencialidad se concentrará en la primera y la última semana, mientras que el resto del contenido se seguirá de forma asincrónica, con una dedicación estimada de entre cuatro y seis horas semanales.
Un formato pensado para explorar, no para acelerar
OpenAI insiste en que Grove no es una aceleradora ni una incubadora tradicional. No hay demo day, ni pitch obligatorio, ni presión por constituir una empresa al finalizar. El objetivo es otro: crear un espacio controlado para experimentar, aprender y conectar, sin la urgencia que suele marcar los programas de emprendimiento convencionales.
Durante cinco semanas, los participantes asistirán a talleres presenciales, sesiones de mentoría y horas de oficina semanales con líderes técnicos de OpenAI. En las semanas presenciales, el acompañamiento será directo y continuo, lo que permite algo poco habitual: trabajar codo con codo con personas que están construyendo los modelos y herramientas que definen el estado del arte de la IA.
Un ejemplo concreto del enfoque es el acceso anticipado a productos y modelos que aún no han sido lanzados públicamente. No se trata solo de aprender a usarlos, sino de entender sus límites, sus riesgos y sus posibles aplicaciones reales antes de que lleguen al mercado.
Una cohorte pequeña y perfiles abiertos
La primera edición de Grove contará con unas quince personas, una cifra deliberadamente reducida. OpenAI busca diversidad de trayectorias y evita restringir el programa a un perfil académico o profesional concreto. Pueden postularse ingenieros, investigadores, diseñadores técnicos o perfiles híbridos, siempre que exista un interés claro en construir productos de IA.
También se admiten candidaturas en equipo, algo poco común en programas tan tempranos. Eso sí, la compañía pide que esa circunstancia se indique desde el inicio, para evaluar el encaje conjunto.
El proceso de selección está abierto a nivel internacional y no exige una idea previa. De hecho, presentar un proyecto cerrado no es un requisito ni un factor decisivo. La señal que busca OpenAI es otra: capacidad de aprendizaje, curiosidad técnica y criterio para tomar decisiones en entornos inciertos.
OpenAI paga el viaje y abre puertas después
Uno de los elementos más llamativos del programa es que OpenAI asumirá los gastos de viaje de los participantes durante las semanas presenciales en San Francisco. Es una barrera menos para perfiles internacionales que, de otro modo, quedarían fuera por motivos económicos.
Al finalizar Grove, no hay una salida única ni obligatoria. Los participantes podrán explorar distintas vías:
- Seguir desarrollando una idea propia.
- Conectar con potenciales inversores.
- Acceder a créditos y recursos técnicos.
- Valorar oportunidades profesionales dentro o fuera de OpenAI.
La compañía ha adelantado que algunos de estos beneficios se irán concretando a medida que avance el programa, lo que refuerza la idea de que Grove es más una red de largo plazo que un evento puntual.
Una apuesta estratégica por el talento temprano
El lanzamiento de Grove dice mucho sobre el momento que vive el ecosistema de IA. La competencia ya no está solo en captar startups prometedoras, sino en identificar a las personas que todavía no saben qué van a construir, pero sí cómo quieren hacerlo.
¿Tiene sentido formar emprendedores antes de que exista la startup? Para OpenAI, la respuesta es sí. En un contexto donde la tecnología avanza más rápido que los modelos de negocio, tener criterio antes que una idea puede ser una ventaja decisiva.
El plazo de inscripción permanecerá abierto hasta el 12 de enero de 2026, y las solicitudes deben presentarse a través del formulario oficial disponible en la web de OpenAI. Para quienes quieren emprender en IA sin empezar desde el pitch deck, Grove plantea una alternativa poco habitual: aprender primero, decidir después.
