Mango incorpora la robótica de Theker para automatizar su logística en Barcelona

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Mango ha dado un paso más en la automatización de su cadena logística con la incorporación de proyectos de robótica inteligente desarrollados junto a Theker, una startup barcelonesa especializada en robots con capacidades de inteligencia artificial. La colaboración se está desplegando en el centro logístico de Lliçà d’Amunt, en Barcelona, una de las instalaciones clave para sostener el ritmo de distribución de la compañía textil.

El acuerdo llega a través de Mango Startup Studio, el vehículo con el que la empresa conecta con compañías jóvenes capaces de resolver problemas concretos del negocio. En este caso, el foco está en automatizar procesos logísticos con robots que puedan adaptarse a productos distintos y a situaciones operativas cambiantes. En moda, esa flexibilidad pesa mucho: una misma instalación debe manejar prendas, accesorios, cajas, devoluciones y picos de demanda sin perder precisión.

La operación sitúa a la robótica española en un caso real de escala industrial, no solo en una prueba de laboratorio. Para Theker, trabajar en un entorno como el de Mango supone validar su tecnología ante una cadena de suministro con alta rotación de referencias y presión constante sobre tiempos de entrega. Para Mango, la alianza abre una vía para ganar eficiencia sin depender únicamente de automatizaciones rígidas.

La robotización de almacenes no es nueva, pero la siguiente etapa busca máquinas más versátiles. Los sistemas tradicionales suelen estar diseñados para tareas repetitivas y muy delimitadas. La promesa de la nueva robótica con IA es distinta: reconocer objetos, ajustar movimientos y operar en escenarios menos predecibles. En un centro de moda, eso puede marcar la diferencia entre automatizar una parte pequeña del proceso o integrar robots en flujos más amplios.

La colaboración también encaja con una tendencia más amplia entre grandes compañías españolas: usar programas de innovación corporativa para acelerar la adopción de tecnología sin construir todo desde cero. En lugar de comprar una solución cerrada, Mango puede aprender con una startup local, ajustar el producto a sus necesidades y decidir después si escala el despliegue a otras áreas de la logística.

El reto no estará solo en que el robot funcione, sino en que encaje con personas, software de almacén y métricas de productividad. Un proyecto de este tipo debe demostrar que reduce cuellos de botella, que no añade complejidad innecesaria y que puede operar con seguridad junto a equipos humanos. La automatización útil se mide en pedidos preparados, errores evitados y capacidad para absorber campañas intensas.

Para el ecosistema tecnológico español, el acuerdo tiene lectura doble. Por un lado, muestra que las startups de deep tech pueden encontrar clientes industriales cerca, incluso en sectores que no se perciben como tecnológicos a primera vista. Por otro, confirma que la logística se ha convertido en un terreno prioritario para aplicar IA física, sensores y software de planificación.

Si el despliegue cumple expectativas, Mango podría convertir este piloto en una ventaja operativa y Theker ganaría una referencia relevante para vender a otros operadores. En un mercado donde la robótica industrial está dominada por proveedores internacionales, la validación con una marca española de alcance global puede pesar tanto como una ronda de financiación.