El precio de la vivienda en España volvió a acelerarse en el tercer trimestre de 2025. Según el Instituto Nacional de Estadística, los valores crecieron un 12,8 por ciento interanual, el mayor avance desde 2007. Para encontrar un repunte más fuerte hay que retroceder a los meses inmediatamente anteriores al estallido de la burbuja.
El portal pisos.com apunta que la subida afecta a todos los segmentos. La obra nueva avanza un 9,7 por ciento y la vivienda usada un 13,4 por ciento. Su director de Estudios, Ferran Font, señala que el mercado acelera en un entorno donde la presión de la demanda y la falta de oferta vuelven a marcar el paso.
Subidas de dos dígitos en todas las comunidades
El informe del INE confirma que la escalada es generalizada. Todas las comunidades autónomas superan el 10 por ciento de crecimiento, algo inusual desde la recuperación iniciada en 2015. Castilla y León y la Comunidad de Madrid encabezan las subidas con incrementos por encima del 14 por ciento.
El dinamismo de la demanda, impulsado por la expectativa de nuevas subidas y el contexto de tipos, continúa absorbiendo una oferta limitada. Esa combinación mantiene los precios bajo una tensión constante.
Un año completo por encima del 10 por ciento
Con este trimestre, la vivienda encadena doce meses creciendo a doble dígito. La tendencia se apoya en dos pilares que no muestran señales de cambio: demanda elevada y falta de stock. Desde pisos.com recuerdan que, mientras estas dos variables no se moderen, el mercado seguirá presionado al alza.
El sector entra en la segunda mitad de 2025 con valores de récord y con un ritmo de crecimiento que no se veía desde los años inmediatamente anteriores a la crisis inmobiliaria.
Los profesionales del sector empiezan a advertir de un cambio en el perfil del comprador. Buena parte de la demanda proviene de hogares con ingresos altos que buscan vivienda en zonas urbanas consolidadas, donde la obra nueva es escasa y el suelo disponible es limitado. Este desplazamiento de la demanda está elevando la competencia por inmuebles bien ubicados y encareciendo aún más los precios en capitales como Madrid, Barcelona, Palma o Málaga.
El alquiler tampoco está actuando como válvula de escape. Los portales inmobiliarios registran incrementos significativos en las rentas, motivados por una oferta menguante y por una parte de propietarios que han optado por retirar viviendas del mercado regulado. Este encarecimiento paraliza a muchos potenciales compradores que, ante la dificultad de ahorrar para la entrada, retrasan la decisión de compra, generando un círculo que presiona tanto al mercado de compra como al de alquiler.
Los analistas financieros señalan que la evolución de los tipos de interés será decisiva en los próximos trimestres. Aunque la estabilización del Euríbor ha dado algo de aire a las hipotecas de tipo variable, la falta de nuevas promociones y el aumento del coste de construcción impiden prever una relajación rápida de los precios. Las entidades bancarias constatan un aumento de solicitudes, pero también una mayor cautela en las concesiones, especialmente en perfiles con alto nivel de endeudamiento.
