La caída de espectadores jóvenes en las salas de cine sigue siendo uno de los efectos más evidentes de la pandemia y del crecimiento del streaming. En respuesta a esta tendencia, Quickets se ha convertido en una de las propuestas más activas para reactivar este hábito cultural mediante descuentos aplicados en franjas temporales. Su sistema permite comprar entradas desde la app y acceder a reducciones que, en el caso del cine, pueden llegar al 50 %.
El proyecto nació tras una experiencia personal de Felipe Ortiz, que observó cómo muchos jóvenes descartaban el cine al percibirlo como un plan caro. Esa situación cotidiana se transformó en la base del modelo que hoy sostiene a la compañía.
Un sistema que se integra directamente con las salas
Quickets funciona como un canal de ventas adicional para los exhibidores. Su tecnología se conecta en tiempo real con los sistemas de los cines, lo que permite liberar butacas disponibles con precios ajustados según la cercanía de cada sesión. La propuesta busca beneficiar a ambas partes: las salas pueden mejorar la ocupación y el espectador encuentra una vía para recuperar un ocio que había dejado atrás.
Según la compañía, este esquema ha permitido movilizar a un público joven que había reducido su asistencia en los últimos años.
Reconocimiento en San Sebastián
La startup reforzó su posición en el sector tras ganar la última edición del Zinemaldia Startup Challenge, el concurso de proyectos del Festival de San Sebastián. Allí recibió dos premios: Mejor Proyecto Español y Mejor Emprendedor. Ese resultado situó a Quickets entre las iniciativas mejor valoradas por su capacidad de impacto en la industria cinematográfica.
La empresa sostiene que este impulso abrió nuevas conversaciones con distribuidoras y aumentó el interés de las salas por integrar su tecnología.
Crecimiento en España y salto al teatro
Quickets supera los 120.000 usuarios registrados y opera en más de 65 cines en España. En paralelo, ha extendido su modelo al teatro, adaptando su política de precios a la planificación anticipada de estas actividades.
En este ámbito, los descuentos se dividen en tres plazos: tres días antes, dos días antes y un día antes, y pueden alcanzar hasta el 70 %. Las funciones más demandadas dentro de la plataforma incluyen comedias y monólogos, y la empresa ha identificado compras habituales en grupo. Madrid ya utiliza este sistema y Valencia será una de las próximas ciudades en incorporarlo.
Planes de internacionalización
La compañía prepara ahora su primera fase de expansión en Latinoamérica. México será el mercado de entrada, donde Quickets mantiene conversaciones con exhibidores y distribuidores. Al mismo tiempo, continúa reforzando su presencia en España con más cines, más teatros y nuevas funciones en la app, entre ellas una comunidad interna denominada Quickets Social.
La empresa afirma que quiere colaborar más estrechamente con distribuidoras para impulsar la asistencia en títulos clave mediante su sistema dinámico.
Tres perfiles que sostienen el proyecto
El equipo está formado por tres personas:
- Felipe Ortiz, CEO y fundador.
- Sergio Chuchón, responsable de backend y arquitectura técnica, centrado en la infraestructura y las conexiones en tiempo real con cines y teatros.
- Juan Flores, responsable de producto y experiencia de usuario, encargado de mantener la aplicación clara y fácil de usar.
Uno de los rasgos distintivos del servicio es que la atención al usuario sigue siendo completamente humana, un punto que, según la compañía, muchos clientes valoran.
Una propuesta que conecta con el hábito cultural
Quickets avanza con una solución que no depende de inteligencia artificial para crecer. Su evolución parte de detectar un patrón de consumo y aplicarlo a un sistema sencillo, flexible y útil para la industria del entretenimiento presencial. La empresa continúa ampliando su alcance en un momento en el que recuperar al público joven se ha convertido en una prioridad para cines y teatros.
