Una organización sin ánimo de lucro de Estados Unidos ha puesto en marcha una solución portátil para atender algunas de las necesidades más inmediatas de las personas sin hogar. Se trata del Makeshift Traveler, una mochila que puede transformarse en una cama aislante e integra un sistema de energía solar para apoyar la autonomía diaria.
El equipo de HomeMore ya ha distribuido este dispositivo en más de 25 ciudades, con una implantación destacada en California. La propuesta reúne materiales reciclados, un diseño pensado para uso intensivo y tecnología básica en un único kit concebido para ofrecer protección frente al clima y cubrir funciones esenciales sin complicaciones.
De mochila a refugio portátil
Durante el día funciona como una mochila convencional para transportar pertenencias. Por la noche se despliega hasta convertirse en una cama aislada que protege del frío, la humedad y otras condiciones meteorológicas adversas. La iniciativa nació a partir de sesiones de escucha directa con personas sin hogar en el barrio de Tenderloin, en San Francisco, donde se detectó la necesidad de contar con soluciones compactas, fáciles de usar y discretas.
Carga solar integrada
Uno de los elementos clave es la generación de electricidad. La mochila incorpora un panel fotovoltaico de 4 vatios situado en la parte superior, conectado a una batería interna que puede cargarse por completo tras cuatro a seis horas de exposición directa al sol. Esta energía alimenta una lámpara LED integrada para la iluminación nocturna.
También incluye un puerto USB externo que permite cargar teléfonos móviles sin abrir la mochila, facilitando el acceso continuado a comunicación y a servicios básicos a través del dispositivo personal.
Fabricación sostenible y orientación práctica
El cuerpo del Makeshift Traveler se produce con plástico reciclado procedente de botellas de agua, tratado para aportar impermeabilidad y resistencia ante un uso continuado en exteriores. El objetivo es prolongar la vida útil del producto y reducir el impacto ambiental asociado a su fabricación.
Cada mochila se entrega con un conjunto de elementos básicos para cubrir necesidades cotidianas:
- Sistema de resguardo tipo tienda.
- Material de abrigo para el descanso.
- Protección impermeable.
- Dispositivos de iluminación y radio.
- Botella para agua.
- Kit de higiene personal.
- Tarjeta identificativa.
- Contenedor con cerradura de pequeño tamaño.
- Prendas térmicas, como calcetines.
El conjunto está diseñado para dar cobertura a requerimientos esenciales durante las 24 horas del día, desde el transporte de pertenencias hasta el descanso nocturno.
Más allá de la distribución
Desde HomeMore subrayan que la entrega de mochilas forma parte de una estrategia más amplia. La organización trabaja en el acompañamiento hacia una mayor autosuficiencia, con iniciativas enfocadas en la conexión con recursos, el fortalecimiento de redes de apoyo y el desarrollo de soluciones concretas frente a una situación que sigue presente en muchas ciudades.
Un proyecto con vocación de escala
La experiencia en decenas de entornos urbanos ha permitido evaluar un sistema que la entidad considera replicable y adaptablea otros contextos donde la falta de vivienda continúa siendo un reto. El Makeshift Traveler se posiciona así como un ejemplo de innovación social aplicada, en el que tecnología sencilla y diseño práctico se combinan para ofrecer una respuesta directa a una emergencia persistente.
