La prevención sanitaria suele llegar tarde. Cuando aparecen los síntomas, el margen de maniobra ya es menor. Holo nace con la ambición de cambiar ese orden y colocar la anticipación en el centro del cuidado de la salud, apoyándose en datos, analíticas clínicas e inteligencia artificial.
La compañía se fundó en 2024 de la mano de Francesc Navarro, Sergio Mosquera y Emilio Rodríguez, tres excompañeros de trabajo en Factorial. El origen no fue una oportunidad de mercado detectada en un informe, sino una experiencia personal. Varios casos de cáncer diagnosticados a edades tempranas en su entorno familiar les llevaron a preguntarse si era posible detectar señales de alerta mucho antes.
Esa pregunta fue el punto de partida. Primero como una herramienta para uso propio. Después, como una plataforma con vocación de llegar a más personas que quieren entender qué ocurre en su cuerpo antes de que algo vaya mal.
Una app pensada para la salud preventiva
Holo se presenta como una aplicación móvil centrada en salud preventiva, no en tratamiento. Tras una fase de pruebas que arrancó a comienzos de 2025, la plataforma se abrió recientemente al público general con una propuesta clara: combinar datos clínicos y de comportamiento para ofrecer una visión anticipada del estado de salud.
El funcionamiento se apoya en tres pilares. El primero son analíticas avanzadas de sangre y orina, realizadas en colaboración con Laboratorios Echevarne. El segundo, los datos procedentes de dispositivos inteligentes como Apple Watch, Garmin u Oura, que recogen información diaria sobre sueño, actividad o frecuencia cardíaca. El tercero, un sistema de inteligencia artificial que cruza todas esas variables y genera informes personalizados.
Esos informes no llegan directamente al usuario sin filtro. Cada resultado es revisado por médicos especializados en prevención y longevidad, que validan las conclusiones y aportan contexto clínico. Por ejemplo, una alteración leve en un marcador sanguíneo puede no ser preocupante por sí sola, pero sí relevante si se repite en el tiempo o coincide con otros indicadores.
Del dato al criterio médico
Uno de los retos que Holo intenta resolver es el exceso de información sin interpretación. Hoy es fácil acceder a métricas de salud, pero no tanto entender qué significan. La plataforma busca cerrar esa brecha transformando datos dispersos en decisiones informadas.
La inteligencia artificial juega aquí un papel de apoyo, no de sustitución. Sirve para detectar patrones, comparar resultados con rangos amplios y señalar posibles desviaciones. La última palabra, según subraya la empresa, sigue siendo médica.
Esta aplicación sigue la línea de los proyectos presentados esta semana por las grandes empresas de IA: el lanzamiento de Chat GPT Health y Claude for Healthcare de Anthropic.
Financiación y hoja de ruta
Para acelerar este desarrollo, Holo ha cerrado una ronda de financiación presemilla de un millón de euros, liderada por Calm/Storm Ventures y Mission VC. La operación incluye además un crédito de Enisa y la participación de business angels, junto a algunos clientes que ya utilizan el servicio.
Con un equipo actual de cinco personas, la compañía tiene un plan claro para los próximos meses:
- Consolidar su presencia en España y ampliar la base de usuarios.
- Dar el salto a otros mercados europeos y al Reino Unido.
- Incorporar nuevas integraciones médicas y colaboraciones clínicas internacionales.
Entre las peticiones más recurrentes de los usuarios está la ampliación de las pruebas diagnósticas. Técnicas como las resonancias aparecen con frecuencia en las solicitudes, aunque su incorporación plantea retos de coste y escalabilidad.
A quién se dirige Holo
El perfil de usuario actual es bastante definido. Por un lado, deportistas que se preparan para competiciones, interesados en optimizar su rendimiento y detectar sobrecargas o déficits antes de que se traduzcan en lesiones. Por otro, profesionales de entre 50 y 60 años con alto poder adquisitivo, que buscan un seguimiento exhaustivo de su salud a medio y largo plazo.
El servicio tiene un coste anual de 400 euros, una cifra que posiciona a Holo en un segmento premium. La empresa defiende ese precio por el acceso a pruebas clínicas, revisión médica y seguimiento continuado.
Un cambio de enfoque en salud
La propuesta de Holo se inscribe en una tendencia más amplia. Cada vez más personas quieren entender su salud como un proceso continuo, no como una sucesión de episodios puntuales cuando algo falla. La combinación de datos médicos, dispositivos conectados e inteligencia artificial está empezando a redefinir esa relación.
En un sistema sanitario centrado históricamente en reaccionar, la prevención sigue siendo una asignatura pendiente. Holo intenta ocupar ese espacio.
