El Ministerio de Hacienda reforzará este año la vigilancia sobre los negocios que operan en internet y en redes sociales. Entre los perfiles que estarán bajo mayor supervisión figuran los influencers y creadores de contenido, un sector que ha crecido con rapidez gracias a acuerdos publicitarios, campañas de marketing digital y monetización de contenidos.
La medida busca comprobar que estos profesionales declaran correctamente sus ingresos y cumplen con sus obligaciones fiscales en España cuando corresponde. Para ello, la Agencia Tributaria revisará tanto el origen de los ingresos como la situación fiscal de quienes desarrollan su actividad principalmente en plataformas digitales.
El foco no estará solo en cuánto ganan, sino también en dónde dicen vivir a efectos fiscales.
Uno de los puntos centrales del control será verificar la residencia fiscal real de algunos creadores de contenido. Hacienda analizará si determinados influencers que aseguran residir en el extranjero mantienen en realidad su actividad económica o su residencia efectiva en España.
La cuestión no es menor. La residencia fiscal determina en qué país debe pagarse el impuesto sobre la renta. Según la normativa española, una persona se considera residente fiscal en España cuando permanece en el país más de 183 días al año o cuando aquí se encuentra el núcleo principal de su actividad económica.
Pensemos en un ejemplo sencillo. Un creador de contenido puede anunciar en redes sociales que vive en otro país, pero si continúa grabando sus campañas en España, trabaja con marcas españolas y pasa la mayor parte del año en territorio nacional, Hacienda puede revisar si su residencia fiscal es realmente la que declara.
El auge del negocio digital ha generado nuevas fuentes de ingresos que no siempre encajan en los esquemas clásicos de control tributario. En el caso de los influencers, buena parte de su facturación procede de colaboraciones con marcas, promoción de productos o contenido patrocinado en redes sociales.
Un creador puede cobrar por publicar un vídeo promocionando una marca en Instagram, lanzar una campaña publicitaria en YouTube o promocionar productos en otras plataformas digitales. Todos esos ingresos forman parte de su actividad económica y deben declararse fiscalmente.
La Agencia Tributaria quiere asegurarse de que este tipo de pagos se registran y tributan correctamente. Para ello, reforzará las herramientas de seguimiento sobre actividades económicas desarrolladas en internet, un ámbito que ha crecido con fuerza en los últimos años.
Este control sobre los influencers no es una actuación aislada. Se integra en una estrategia más amplia de la administración tributaria para supervisar los nuevos modelos de negocio asociados a la digitalización y al comercio electrónico.
La expansión de las redes sociales, el marketing digital y las plataformas de contenido ha impulsado la aparición de nuevas profesiones vinculadas a internet. Muchas de ellas operan en entornos globales, con marcas y empresas situadas en distintos países.
Esa realidad complica el control fiscal. Muchos pagos se realizan a través de plataformas internacionales o mediante contratos con empresas ubicadas fuera de España.
Por ese motivo, las autoridades fiscales consideran necesario adaptar sus herramientas de supervisión para seguir la evolución de estos modelos de negocio.
En este contexto, Hacienda analizará con mayor detalle la estructura de ingresos de algunos creadores de contenido. El objetivo es determinar si los pagos procedentes de campañas publicitarias, acuerdos comerciales o monetización de contenido digital se están declarando correctamente.
Otra cuestión que estará bajo revisión es la situación de aquellos influencers que aseguran haber trasladado su residencia fiscal al extranjero.
En los últimos años, varios creadores de contenido han anunciado públicamente su traslado a otros países. Ese cambio implica tributar allí siempre que se cumplan los requisitos legales que determinan la residencia fiscal.
La Agencia Tributaria quiere comprobar si en determinados casos ese traslado es real o si, pese a declarar residencia fuera de España, la actividad económica principal continúa desarrollándose en territorio español.
Este tipo de verificaciones forman parte de las actuaciones habituales del sistema tributario para detectar posibles irregularidades. En esencia, se trata de comprobar que los ingresos se declaran en el país que corresponde según la normativa vigente.
El seguimiento no se limitará exclusivamente a los influencers. Hacienda también prestará atención a otras actividades económicas vinculadas al comercio electrónico y al negocio digital, ámbitos que concentran una parte cada vez mayor de las transacciones económicas.
Con este refuerzo en la supervisión, la Agencia Tributaria pretende garantizar que los ingresos generados en el entorno digital tributan conforme a la legislación vigente.
El crecimiento de la economía digital ha abierto nuevas oportunidades de negocio. También plantea nuevos retos para el control fiscal. La administración quiere asegurarse de que, aunque la actividad se desarrolle en internet, las reglas tributarias siguen siendo las mismas para todos.
