Malasia estudia un bloqueo general para menores de 16 años que impediría abrir cuentas en redes sociales a partir del próximo año. El ministro de Comunicaciones, Fahmi Fadzil, explicó que el Gobierno analiza cómo desplegar estos controles y que espera que plataformas como Facebook, Instagram o X los apliquen durante 2025.
Australia activa sus restricciones el 10 de diciembre
La propuesta colocaría al país en la misma línea que otros gobiernos que buscan frenar la exposición temprana de los adolescentes. En este tipo de debates suele aparecer un ejemplo concreto: un menor que abre perfiles en varias plataformas el mismo día sin entender qué datos entrega ni quién puede verlos.
El movimiento malasio llega justo antes de que Australia ponga en marcha su propia normativa. A partir del 10 de diciembre, las redes sociales deberán desactivar cualquier cuenta gestionada por usuarios menores de 16 años y cumplir con un sistema de verificación obligatorio para todas las plataformas que operen en el país.
Europa avanza hacia controles más estrictos
En Europa, varios gobiernos preparan medidas para verificar la edad y limitar el acceso de los menores. Francia, Dinamarca, Italia y Noruega afinan sistemas de restricción que aún no han entrado en vigor. En el Reino Unido, el Online Safety Act, operativo desde julio, obliga a las plataformas a bloquear acceso a contenido dañino y a reforzar las comprobaciones en ámbitos de alto riesgo, como material relacionado con autolesiones o trastornos alimentarios.
Un ejemplo habitual en estas discusiones es la navegación de un adolescente por comunidades que comparten dietas extremas. Las autoridades británicas consideran que ese tipo de espacios requiere controles especialmente duros.
Un mapa regulatorio en expansión
Estados Unidos avanza por la misma vía. Veinticuatro estados han aprobado leyes que exigen verificación de edad en servicios digitales. Utah fue el primero en imponer a las tiendas de aplicaciones la comprobación de la edad real y la obtención del consentimiento paterno para que un menor pueda descargar una app.
Si Malasia confirma su plan, se sumará a una lista de países que están redefiniendo las reglas de acceso de los menores a las plataformas sociales. El mapa regulatorio no deja de crecer y plantea una pregunta incómoda para plataformas y gobiernos: ¿cómo equilibrar protección, privacidad y acceso en un entorno donde la edad ya se ha convertido en un umbral crítico?
