China desbloquea los chips de Nvidia: luz verde al H200 mientras prepara una nueva jugada con Groq

Nvidia vuelve a moverse en China. La compañía ha logrado la aprobación de Pekín para vender sus chips de inteligencia artificial H200, los segundos más potentes de su catálogo, tras meses de bloqueo regulatorio. Al mismo tiempo, prepara una vía alternativa: adaptar los chips Groq para poder operar en ese mismo mercado.

El desbloqueo no es menor. China llegó a representar el 13% de los ingresos de Nvidia, y recuperar ese flujo implica mucho más que vender hardware. Por ejemplo, cada lote de chips suele ir acompañado de contratos de soporte, integración y servicios asociados, lo que amplía el impacto económico más allá de la venta inicial.

Durante meses, el problema no fue la demanda. Tampoco únicamente las restricciones de Estados Unidos. El freno real estaba en China, que no terminaba de autorizar la entrada de estos chips en su territorio. Ese cuello de botella es el que ahora empieza a ceder.

El consejero delegado, Jensen Huang, confirmó que la empresa ya cuenta con licencias para “muchos clientes en China” y que ha recibido pedidos de varias compañías. Eso permite reactivar la producción del H200, que se había detenido el año pasado en un contexto de incertidumbre regulatoria en ambos países.

El proceso ha sido largo y fragmentado. Nvidia necesitaba el visto bueno tanto de Washington como de Pekín. Había avances parciales, pero faltaba la pieza clave. Según fuentes cercanas, la compañía ya dispone de autorizaciones para varios clientes en China, lo que abre la puerta a retomar envíos.

Aun así, la situación no está completamente cerrada. Desde la embajada china en Washington indicaron que no manejan detalles específicos y remitieron las consultas a las autoridades competentes. En paralelo, una fuente de una empresa china apunta que no está claro si la aprobación es definitiva, aunque Nvidia ya les habría comunicado que pueden empezar a realizar pedidos.

Hay otro elemento relevante en este proceso:

  • Estados Unidos autorizó en febrero exportaciones limitadas de H200 a clientes concretos en China

Ese permiso permitía enviar pequeñas cantidades, pero no resolvía el problema de fondo si China no aceptaba las importaciones. Ahora, con ambas partes alineadas al menos parcialmente, el escenario cambia.

Meses antes, en enero, China ya había dado un primer paso. Concedió una aprobación preliminar para importar estos chips a grandes tecnológicas como ByteDance, Tencent y Alibaba, además de la startup DeepSeek. Sin embargo, las condiciones finales seguían sin definirse, lo que mantenía la incertidumbre.

Groq como plan B para un mercado cada vez más competido

Mientras reactiva el H200, Nvidia no depende de un solo movimiento. La compañía trabaja en adaptar los chips Groq para su venta en China, según fuentes conocedoras del proyecto. Es una estrategia paralela que apunta a otra parte del negocio.

Estos chips están enfocados en inferencia. Es decir, en tareas donde la inteligencia artificial responde preguntas, genera texto o ejecuta acciones en tiempo real. Un ejemplo claro: asistentes conversacionales o sistemas que automatizan código bajo demanda.

Aquí el contexto es distinto. Nvidia domina el mercado de entrenamiento de modelos, pero en inferencia la competencia es mayor, especialmente dentro de China, donde varias empresas ya desarrollan sus propios chips.

En los nuevos sistemas que ha presentado, la compañía planea combinar sus futuros chips Vera Rubin, que no pueden venderse en China, con los chips Groq. Es una forma de mantener su arquitectura tecnológica adaptándose a las restricciones comerciales.

Según las fuentes, los chips Groq que se preparan no son versiones recortadas ni diseñadas exclusivamente para el mercado chino. Se trata de una variante que puede integrarse con otros sistemas, lo que facilita su despliegue en diferentes entornos.

Se espera que estén disponibles a partir de mayo. Nvidia, por ahora, no ha hecho comentarios públicos sobre este desarrollo.

El movimiento deja una lectura clara. Nvidia no solo busca volver a China, sino hacerlo con más de una estrategia sobre la mesa. En un entorno donde las reglas cambian rápido, depender de un único producto puede ser un riesgo.

No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *