Bruselas investiga a X por el uso de deepfakes sexuales y otros contenidos generados por Grok

La Comisión Europea ha abierto una investigación formal contra X, la red social propiedad de Elon Musk, por la difusión de imágenes sexuales falsas generadas mediante inteligencia artificial y otros contenidos producidos por Grok, el asistente de IA integrado en la plataforma. Bruselas considera que estas prácticas podrían vulnerar la Ley Europea de Servicios Digitales (DSA), el marco legal que regula la actividad de las grandes plataformas digitales en la Unión Europea.

El expediente sancionador se anunció este lunes y no fija un calendario concreto para su cierre, aunque fuentes comunitarias subrayan que el caso será tratado como una prioridad. El motivo es claro. Los reguladores consideran que la generación y circulación de este tipo de contenidos plantea riesgos relevantes para la protección de los usuarios, en especial cuando afecta a mujeres y menores.

La investigación se centrará en determinar si X ha incumplido sus obligaciones de prevención y control de riesgos sistémicos derivados del uso de Grok. La DSA exige a las plataformas evaluar de forma continua cómo sus productos y servicios pueden facilitar la difusión de contenidos ilegales o causar daños sociales. ¿Ha hecho X ese trabajo de forma suficiente? Esa es una de las preguntas clave del procedimiento.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiso dejar clara la posición del Ejecutivo comunitario. En declaraciones remitidas a la agencia AFP, afirmó que la Unión Europea no tolerará la difusión de imágenes falsas de desnudos, especialmente cuando afectan a mujeres y niños. Según explicó, el consentimiento y la protección de los menores no pueden quedar en manos de plataformas que, al mismo tiempo, obtienen beneficios económicos de esos contenidos.

El procedimiento abierto por Bruselas contempla varias fases. Incluye peticiones formales de información, consultas con terceros y el análisis de la defensa que presente la propia compañía. Si la Comisión concluye que X ha incumplido la DSA, las sanciones pueden alcanzar hasta el 6% de la facturación global anual, una penalización que sitúa este tipo de investigaciones entre las más severas del derecho comunitario.

Antes incluso de anunciar esta nueva investigación, la Comisión Europea ya había ordenado a X conservar toda la documentación interna relacionada con Grok durante 2026. Esa medida se adoptó dentro de otro procedimiento en curso sobre la gestión de contenidos ilegales en la plataforma. La orden llegó en un momento de creciente polémica por la aparición de imágenes generadas por la IA que mostraban desnudos de mujeres y menores sin consentimiento, un ejemplo concreto de los riesgos que ahora examinan los reguladores.

La reacción no se limitó a Bruselas. En Francia, el Gobierno presentó una denuncia ante los tribunales contra X, una iniciativa que añadió presión política y jurídica sobre la compañía. Estos episodios se suman a otros contenidos generados por Grok que ya habían despertado preocupación, como publicaciones vinculadas al blanqueo del Holocausto detectadas a finales del año pasado.

La Comisión analizará ahora si X ha evaluado adecuadamente los riesgos asociados al funcionamiento de Grok y si ha adoptado medidas eficaces para reducirlos. Entre los ámbitos bajo examen figuran la difusión de contenidos ilegales, la posible contribución a la violencia contra las mujeres, así como los efectos sobre el bienestar físico y la salud mental de los usuarios.

Otro punto central de la investigación será comprobar si la compañía ha elaborado y presentado el informe específico de evaluación de riesgos exigido por la DSA para nuevas funcionalidades como Grok. La normativa obliga a documentar cómo estas herramientas pueden alterar el ecosistema de la plataforma y qué mecanismos se activan para limitar impactos negativos.

Este nuevo expediente se suma a los antecedentes recientes de X con los reguladores europeos. En diciembre de 2025, la Comisión impuso a la red social una multa de 120 millones de euros por considerar que había engañado a los usuarios con el sistema de verificación de la marca azul. Fue la primera decisión formal de incumplimiento de la DSA contra la plataforma.

Esa sanción todavía no ha sido abonada, aunque fuentes comunitarias recuerdan que el plazo legal de tres meses sigue en vigor. Según esas mismas fuentes, existen contactos abiertos entre Bruselas y la empresa y la Comisión confía en que el pago se realizará dentro del plazo establecido.

Con esta investigación, la Comisión Europea refuerza su vigilancia sobre el uso de la inteligencia artificial en las grandes plataformas digitales. La expansión de herramientas capaces de generar imágenes, textos o vídeos de forma automática ha abierto un nuevo frente regulatorio. Bruselas quiere dejar claro que, también en este terreno, las normas europeas se aplican y tienen consecuencias.

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