Amazon Web Services dio a conocer una de sus mayores apuestas para el sector público estadounidense. La compañía planea destinar 50.000 millones de dólares a levantar una infraestructura de computación avanzada diseñada para proyectos de inteligencia artificial en agencias federales. La cifra marca un salto que pocas tecnológicas pueden igualar.
Una expansión sin precedentes de capacidad computacional pública
El plan contempla 1,3 gigavatios de capacidad de cómputo orientados a cargas de IA. Esto permitirá a las agencias ampliar su acceso a servicios como Amazon SageMaker, herramientas de despliegue de modelos, Amazon Bedrock y soluciones de terceros como Claude, de Anthropic. Es un salto que busca llevar a la administración capacidades que antes solo estaban disponibles en entornos altamente especializados.
Los trabajos comenzarán en 2026, fecha que abre un despliegue pensado para extender el uso de modelos avanzados en áreas críticas. En la práctica, la nueva infraestructura serviría para acelerar iniciativas que van desde la ciberseguridad hasta la investigación farmacéutica, reduciendo límites técnicos que hoy frenan proyectos de supercomputación dentro del sector público.
Más de una década de servicios cloud para Washington
La relación entre AWS y la administración federal comenzó en 2011, cuando la compañía empezó a crear infraestructura cloud específica para organismos públicos. Tres años después lanzó AWS Top Secret East, considerada la primera nube comercial aislada para gestionar cargas clasificadas. En 2017 añadió AWS Secret Region, preparada para trabajar con todos los niveles de clasificación.
El proyecto actual amplía esa trayectoria y encaja con el creciente interés del Gobierno de Estados Unidos por integrar IA generativa y sistemas de análisis avanzados en áreas especialmente sensibles.
La industria tecnológica compite por la IA gubernamental
Durante el último año, varias grandes empresas han movido ficha ofreciendo herramientas de IA con condiciones diseñadas específicamente para agencias federales. OpenAI presentó una versión de ChatGPT para el Gobierno y, en agosto, puso su plan empresarial a un dólar al año. Anthropic replicó la oferta para su modelo Claude con la misma tarifa simbólica. Google se sumó con Google for Government, que fijó su primer año en 47 céntimos.
Estas propuestas buscan poner el foco en el acceso a los modelos. AWS, en cambio, apuesta por reforzar la base física que permitirá ejecutar esa nueva generación de servicios. Es una estrategia que pretende asegurar el papel de la compañía en la definición de la infraestructura que acompañará la expansión de la IA en el sector público estadounidense.
