La próxima misión tripulada del programa Artemisa podría abrir un nuevo capítulo en la exploración espacial. Artemisa II tiene la capacidad de llevar a una tripulación humana más lejos de la Tierra que cualquier misión anterior, según los planes de la NASA. Si se cumplen las previsiones, la misión superará una marca que permanece intacta desde hace más de medio siglo.
El récord actual se estableció en 1970 durante la misión Apolo 13. En aquel viaje, los astronautas alcanzaron una distancia de 400.171 kilómetros respecto a la Tierra mientras realizaban una trayectoria alrededor de la Luna.
La NASA explica que Artemisa II podría superar ese límite histórico, aunque la distancia final dependerá del momento exacto del lanzamiento y de la geometría orbital entre la Tierra y la Luna.
El despegue está previsto desde el Complejo de Lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy, uno de los puntos más emblemáticos de la exploración espacial estadounidense. La nave Orion transportará a cuatro astronautas:
- Reid Wiseman (NASA)
- Victor Glover (NASA)
- Christina Koch (NASA)
- Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense)
Será el primer vuelo tripulado del programa Artemisa, una fase clave para validar sistemas antes de futuras misiones hacia la superficie lunar.
Durante el sexto día de vuelo, la nave alcanzará su punto más cercano a la Luna. Al mismo tiempo, se encontrará en el punto más lejano respecto a la Tierra. En esa maniobra, la cápsula pasará entre 6.500 y 10.000 kilómetros de la superficie lunar, sobrevolando la cara oculta del satélite.
Ese trayecto permitirá algo poco habitual incluso en la era espacial. Los astronautas podrán observar directamente regiones de la cara oculta de la Luna que ningún ser humano ha visto desde el espacio en más de cinco décadas. No se trata de un aterrizaje, pero sí de una trayectoria diseñada para estudiar el entorno lunar y probar el comportamiento de la nave en un vuelo profundo.
Artemisa II representa el primer gran ensayo con astronautas dentro del nuevo programa lunar de la NASA. La misión busca validar tecnologías, operaciones y procedimientos que serán necesarios en los próximos pasos de la agencia espacial.
Para la NASA, Artemisa II es el paso imprescindible antes de las próximas misiones tripuladas que volverán a situar a astronautas en la superficie lunar y prepararán el camino hacia futuras exploraciones más allá de la órbita terrestre.
