ELEVA AI ha cerrado una ronda pre-seed de 500.000 euros liderada por Encomenda Capital Partners para acelerar el despliegue de sus agentes de inteligencia artificial en grandes espacios físicos. La startup, con sede en Barcelona, trabaja para que centros comerciales, aeropuertos, estadios y otros recintos de alto tráfico conviertan las conversaciones con visitantes en datos operativos y comerciales.
La operación también ha contado con business angels y asesores vinculados al ecosistema tecnológico español y al sector de los physical venues. Entre los participantes figuran Unitatea, vehículo respaldado por Draper B1, además de perfiles relacionados con SeedRocket, ESADE BAN, Meridia Capital y Park Lane Partners. El interés inversor no está solo en el asistente conversacional, sino en la capa de datos que puede quedar dentro del activo físico.
El producto de ELEVA AI conecta agentes con fuentes como footfall, CRM, ERP, programas de fidelización, contratos y conversaciones de los visitantes. Esa mezcla permite responder a preguntas prácticas: qué busca la gente al entrar, qué oferta comercial no encuentra, qué zonas pierden tráfico o qué tiendas muestran más tracción por categoría. En un centro comercial, por ejemplo, una consulta sobre una tienda concreta puede convertirse también en una señal sobre demanda insatisfecha.
La compañía asegura que ya tiene despliegues en espacios gestionados por operadores como Westfield, Klépierre y Carmila, y que ha iniciado expansión en Oriente Medio, norte de Europa e Italia. En España cita casos como Westfield La Maquinista, en Barcelona, y La Gavia, en Madrid. Su objetivo para los próximos 12 meses es estar presente en más de 90 centros.
La propuesta cubre cuatro áreas de trabajo: atención al visitante, marketing, gestión del activo y operaciones. No todas tienen el mismo valor inmediato para un operador, pero sí comparten una lógica común: reducir el trabajo manual de los equipos y convertir interacciones dispersas en señales utilizables para tomar decisiones. Para el sector inmobiliario comercial, la promesa es pasar de medir afluencia a entender intención.
La ronda llega en un momento en el que muchas empresas españolas están buscando aplicaciones de IA menos espectaculares y más pegadas a procesos concretos. Los agentes de ELEVA AI no compiten en el terreno del chatbot genérico. Su foco está en espacios donde cada mejora puede afectar a ventas, alquileres, campañas, atención y eficiencia operativa.
Encomenda lidera la inversión a través de Encomenda Seed II. La gestora barcelonesa, dirigida por Carlos Blanco y Mercè Tell, ha invertido históricamente en compañías tecnológicas en fases iniciales. Para ELEVA AI, ese respaldo puede aportar algo más que capital: acceso a una red de operadores, asesores y emprendedores con experiencia en escalar producto desde España.
El reto será demostrar que estos agentes generan valor sostenido cuando pasan del piloto a una cartera de activos. Integrar datos de visitantes, contratos y sistemas internos exige gobernanza, seguridad y métricas claras. También requiere que los equipos de marketing, leasing y operaciones confíen en las recomendaciones que reciben. La ventaja de ELEVA AI dependerá de si consigue convertir cada despliegue en conocimiento propio del recinto, no en una interfaz más.
Si la ejecución acompaña, la startup se coloca en una categoría con recorrido para España: IA aplicada a activos físicos de alto tráfico, con clientes internacionales y una necesidad real de eficiencia. Es una noticia relevante porque aterriza la inteligencia artificial en un negocio muy concreto, donde la adopción se medirá por decisiones diarias y no por promesas de laboratorio.
