Visita del Papa a Madrid: algunas empresas mantienen la presencialidad pese a las recomendaciones de teletrabajo

La visita del Papa León XIV a España ha llevado a distintas administraciones a recomendar el teletrabajo para reducir los atascos, evitar aglomeraciones y aliviar la presión sobre el transporte público. Aun así, algunas empresas han mantenido la presencialidad incluso cuando las funciones de sus empleados pueden realizarse desde casa.

El episodio ha reabierto un debate que sigue presente en muchas oficinas españolas: la dificultad de aplicar el trabajo remoto ante situaciones excepcionales. Para parte de la plantilla, el problema no está en la tecnología ni en la naturaleza de sus tareas, sino en una cultura empresarial que todavía asocia la productividad con estar físicamente en el puesto de trabajo.

Más tiempo de desplazamiento y menos margen para conciliar

En Madrid, los preparativos, cortes de tráfico y restricciones vinculadas a la visita del Pontífice han provocado retrasos en varias zonas de la capital. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, pidió a las empresas que facilitaran el teletrabajo entre el 3 y el 9 de junio, una recomendación respaldada también por la patronal madrileña CEIM.

El Ministerio de Trabajo amplió esta petición a los territorios incluidos en la agenda de León XIV, entre ellos Canarias y Catalunya. El Gobierno canario aconsejó trabajar desde casa siempre que fuera posible, mientras que el Govern catalán optó por no promover esta medida al considerar que debía garantizarse la movilidad durante la visita de un jefe de Estado.

Las recomendaciones no han evitado que numerosos empleados hayan tenido que desplazarse a sus oficinas con normalidad. Algunos trabajadores de Madrid, han sufrido retrasos de unos 25 minutos adicionales en cada trayecto debido a los cortes y a la saturación del transporte. Ese tiempo extra tiene consecuencias más allá de la jornada laboral. Implica llegar al domicilio casi una hora más tarde de lo habitual, lo que altera la organización familiar..

Empresas que mantienen la presencialidad pese a las recomendaciones

Se calculan unos 1,7 millones de personas que teletrabajan de manera ocasional en España, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa. La cifra equivale a cerca del 8% del total de trabajadores.

Hay empresas que lograron disponer de un día semanal de teletrabajo después de solicitarlo en varias ocasiones. Incluso esa posibilidad está limitada: dos personas no pueden trabajar desde casa al mismo tiempo.

La visita del Papa no ha servido para ampliar temporalmente la medida, aunque los problemas de movilidad han afectado a varios empleados. Algunos empleados interpretan esta decisión como una muestra de la falta de confianza de las empresas hacia sus plantillas.

El caso de Lidia, un nombre ficticio, refleja una política todavía más restrictiva. Trabaja en la oficina madrileña de una gran compañía del sector de la construcción y no dispone de ningún día de teletrabajo, pese a que sus funciones pueden desarrollarse a distancia.

Durante estos días, la empresa no ha planteado medidas especiales ni ha comunicado cambios en la organización del trabajo. Los empleados han seguido desplazándose a la oficina como en cualquier otra semana.

Salvador, otro trabajador afectado, cuestiona que algunas compañías obliguen a mantener la presencialidad en un periodo marcado por las dificultades para moverse por la ciudad. Desde su punto de vista, esta decisión perjudica a la plantilla y contribuye a saturar carreteras y transportes que también necesitan utilizar quienes no tienen la opción de trabajar desde casa.

El teletrabajo avanza, pero algunas compañías reducen su uso

Antes de la pandemia, el trabajo remoto tenía una presencia limitada en España. Desde entonces, ha ganado peso y se ha convertido en una de las condiciones laborales más valoradas, especialmente entre los trabajadores jóvenes y las personas que necesitan conciliar su vida profesional con responsabilidades familiares.

Sin embargo, UGT detecta una mayor resistencia al teletrabajo en determinadas empresas. José Varela, responsable de Digitalización del sindicato, señala que algunas compañías están recortando días de trabajo remoto que ya habían sido autorizados.

Según la organización sindical, este retroceso aparece con frecuencia en empresas que implantaron el teletrabajo por la presión de la plantilla, pero cuyos responsables nunca estuvieron convencidos de sus ventajas. La vuelta a la oficina se produce así no porque las tareas hayan cambiado, sino porque la dirección prefiere recuperar el modelo presencial.

Eva Rimbau Gilabert, profesora de Economía de la Universitat Oberta de Catalunya, considera que el teletrabajo podría haber alcanzado un techo temporal en España. Ese estancamiento, sin embargo, no implica que el país haya llegado a su límite natural, sobre todo cuando se compara su situación con la de otras grandes economías europeas.

Gestionar por resultados sigue siendo uno de los grandes retos

La investigación sobre la implantación del teletrabajo apunta a que muchos de los obstáculos se encuentran en la dirección de las empresas. Algunos responsables no identifican beneficios claros, no tienen experiencia coordinando equipos a distancia o carecen de referentes empresariales que valoren positivamente esta modalidad.

A ello se suma una cultura de gestión basada en la presencia física. En lugar de medir el rendimiento mediante objetivos y resultados, algunas compañías siguen asociando la productividad con la visibilidad del empleado en la oficina.

UGT también advierte de que numerosos mandos intermedios entienden el liderazgo como una actividad ligada a la presencialidad. Esta visión puede dificultar la adopción de nuevas formas de organizar el trabajo y de evaluar el desempeño de los equipos.

¿Qué ocurre cuando la asistencia a la oficina se mantiene incluso ante una situación excepcional? La visita del Papa ha mostrado que, para algunos trabajadores, el coste se traduce en más tiempo en la carretera, menos margen para conciliar y una sensación creciente de falta de confianza.

El trabajo remoto también ayuda a atraer y retener talento

El teletrabajo no solo influye en la movilidad o en la conciliación. También se ha convertido en un factor relevante para atraer, retener y fidelizar talento, según Sara Álvarez, directora de atracción de Talento del Grupo Adecco.

Esta modalidad es especialmente valorada por los profesionales más jóvenes, aunque también resulta importante para empleados con hijos u otras responsabilidades personales. Trabajar desde casa determinados días permite reducir tanto el tiempo como el coste de los desplazamientos.

La productividad es otro de los argumentos presentes en el debate. Un estudio reciente de la agencia encargada de evaluar políticas públicas en Catalunya concluyó que el retorno completo a la presencialidad en las administraciones de justicia redujo la productividad media un 5,6%.

Rimbau Gilabert también señala que los estudios más rigurosos, incluidos experimentos de campo realizados por investigadores de la Universidad de Stanford con la empresa Trip.com, muestran que los empleados que trabajan bajo modelos híbridos mantienen niveles de productividad similares a los trabajadores presenciales y presentan una menor rotación.

La visita de León XIV ha evidenciado que el teletrabajo puede ser una herramienta útil para responder a problemas puntuales de movilidad. También ha dejado al descubierto que, en algunas empresas, el principal freno no está en las tareas de la plantilla ni en los recursos tecnológicos disponibles, sino en la forma de entender la gestión, el control y la confianza dentro de la organización.

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