La NASA activa la cuenta atrás de Artemisa III: la pieza gigante del SLS ya pone rumbo a Florida

“KSC-20260320-PH-JBS01_0118” por NASA Kennedy, CC BY-ND 4.0

La NASA da un paso visible en su hoja de ruta lunar. El próximo 20 de abril trasladará desde sus instalaciones en Nueva Orleans la sección más grande del cohete Space Launch System (SLS), una pieza clave para la misión Artemis III, prevista para 2027. No es un envío más: es uno de los hitos que activan la cuenta atrás real.

Se trata de las cuatro quintas partes superiores de la etapa central del cohete. Ahí se concentran sistemas críticos como los tanques de hidrógeno y oxígeno líquidos, junto a la estructura intermedia y la falda delantera. Para entender la escala, basta imaginar un bloque del tamaño de un edificio industrial viajando por mar: será transportado en la barcaza Pegasus hasta el Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde seguirá su ensamblaje.

Ingeniería de precisión para un calendario sin margen

Cuando llegue a destino, los equipos completarán el equipamiento de la etapa central y avanzarán hacia su integración vertical. Después, el hardware pasará al Programa de Sistemas Terrestres de Exploración, encargado de preparar el cohete para el lanzamiento. Cada fase depende de la anterior, sin espacio para errores. Este movimiento forma parte de una secuencia ya en marcha:

  • Parte de la estructura, como la sección del motor, fue trasladada en 2025.
  • La llamada cola de bote, que protege los propulsores, también ya está en Florida.
  • En 2026 está previsto el envío de los cuatro motores RS-25 desde el Centro Espacial Stennis.

Potencia para una misión que no admite fallos

La etapa central del SLS será la responsable de generar más de dos millones de libras de empuje. Es la fuerza necesaria para enviar astronautas a bordo de la nave Orion junto con los suministros clave para operar en órbita lunar. Hoy por hoy, es el único sistema diseñado para asumir esa carga en una sola misión tripulada.

Detrás de esta infraestructura hay una cadena industrial exigente. Boeing lidera la construcción de la etapa central, mientras que L3Harris Technologies se encarga de los motores. Todo bajo la coordinación de la NASA, que busca acortar plazos y repetir procesos sin perder fiabilidad.

Más allá de la Luna: el ensayo general para Marte

Artemis III no se limita a regresar a la Luna. Su objetivo es validar tecnologías clave, como el encuentro y acoplamiento con naves comerciales, necesarias para futuras misiones de alunizaje. Es un paso intermedio, pero imprescindible.

El programa forma parte de una estrategia más amplia: establecer una presencia humana sostenida en la superficie lunar y usar ese entorno como banco de pruebas para viajes más lejanos. Tras Artemis II, centrada en orbitar la Luna, el reto ahora es convertir esas pruebas en operaciones reales.

¿En qué punto está la carrera? En uno donde cada componente cuenta. El traslado de esta sección del SLS no es solo logística: es la señal de que el regreso a la Luna deja de ser un plan y empieza a tomar forma concreta.

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