Cerveza LA SAGRA cerró el último ejercicio con una facturación de 36 millones de euros y prevé elevar esa cifra en torno a un 15% durante 2026. La compañía, fundada en Toledo en 2011 por Carlos García, supera ya los 70 empleados y mantiene una trayectoria de crecimiento a doble dígito en un mercado que empieza a dar señales de enfriamiento.
El dato tiene valor por el contexto en el que se produce. Según la información de partida, el mercado cervecero cayó un 1,5% el pasado año respecto a 2024, en un entorno marcado por un consumidor más atento a los hábitos de consumo saludable. Mientras parte del sector ajusta expectativas, LA SAGRA busca seguir ganando tamaño.
Desde su nacimiento, la empresa ha perseguido una idea clara: hacerse un hueco en una industria madura como la cervecera y hacerlo desde Toledo. Quince años después del arranque del proyecto, la compañía ha pasado de moverse en el nicho de la cerveza artesana a competir con una oferta más amplia, diseñada para llegar a un público mayor.
El origen de LA SAGRA coincide con el auge de las microcerveceras en España, un fenómeno que se extendió entre 2010 y 2018. Durante esos años llegaron a surgir entre 400 y 500 microcerveceras, muchas de ellas impulsadas como salida de autoempleo en plena crisis económica.
Con el paso del tiempo, el mercado dejó claro que abrir una cervecera era una cosa y consolidarla, otra muy distinta. Para competir no bastaba con tener una receta atractiva. También hacía falta capacidad operativa, músculo financiero y regularidad en la producción para garantizar una cerveza homogénea en el mercado.
Uno de los momentos decisivos en la historia de LA SAGRA llegó en 2017, cuando Molson Coors entró de forma mayoritaria en el capital de la compañía.
La operación aportó capital, conocimiento industrial y una visión más amplia del mercado en un momento en el que competir solo desde el segmento de especialidad empezaba a ofrecer un recorrido más limitado. En la actualidad, ambas partes operan como una joint venture, con García al frente de la gestión como consejero delegado.
A partir de esa alianza, LA SAGRA aceleró su salto desde la cerveza de especialidad hacia un mercado más abierto.
Ese cambio de posicionamiento ha llevado a la compañía a medirse con grupos como Mahou San Miguel, Estrella Galicia, Ambar o Cruzcampo. Aun así, la empresa no plantea una expansión indiscriminada. Su estrategia pasa por elegir bien dónde concentrar recursos.
Desde su sede en Numancia de la Sagra, en Toledo, la compañía produce 12 tipos de cervezas de especialidad distribuidas en distintas categorías. Entre sus variedades figuran propuestas como Bohío, IPA, blanca de trigo o sin gluten. También desarrolla algo de marca blanca, aunque la prioridad sigue siendo reforzar la marca propia. Para ello cuenta con unas instalaciones de unos 5.000 metros cuadrados entre fábrica y almacén, repartidas en 12 naves.
En su estructura comercial, el canal Horeca concentra entre el 50% y el 60% de las ventas. La presencia en este canal se concentra sobre todo en su área de influencia, mientras que en alimentación y gran distribución la compañía ya compite a escala nacional. A eso se suma la venta online y la distribución de enseñas de Molson Coors como Coors o Carling.
Desde 2022 La Sagra ha obtenido 47 galardones y su Lager Original ha sido reconocida como mejor cerveza del mundo en su categoría y mejor cerveza de España en los World Beer Awards durante los últimos tres años. Además, su tostada 0,0% obtuvo el año pasado la Medalla de Oro en el European Beer Challenge.
La cerveza sin alcohol se ha convertido en otra de las palancas de crecimiento del mercado. Según recoge Emprendedores en un reportaje sobre la marca, en España representa ya cerca del 14% del sector. LA SAGRA considera que su entrada en este segmento en 2020 le permitió completar una gama que hoy incluye lager, doble malta, radler, sin gluten y 0,0, es decir, referencias que la compañía considera básicas en la oferta de un bar o restaurante.
De cara a los próximos años, la empresa quiere seguir ampliando su radio de acción. La evolución que plantea pasa por explorar nuevas categorías para acercarse al modelo de una compañía de bebidas más amplia.
Con 36 millones de euros de facturación, una previsión de crecimiento del 15% y una estrategia centrada en marca, distribución y ampliación de categorías, LA SAGRA busca consolidarse como un actor cada vez más relevante en el mercado cervecero español, incluso en una fase menos expansiva para el sector.
