La base fundacional de xAI vuelve a agrietarse. La startup de inteligencia artificial impulsada por Elon Musk ha perdido a dos cofundadores en menos de 48 horas, un golpe que deja a la compañía con solo seis de los doce fundadores originales que participaron en su lanzamiento en 2023.
Tony Wu y Jimmy Ba comunicaron su salida en redes sociales. Ninguno explicó los motivos ni detalló su próximo destino profesional. Ambos, eso sí, agradecieron públicamente a Musk.
Dos salidas consecutivas y seis bajas acumuladas
La dimisión de Jimmy Ba llegó apenas un día después del anuncio de Tony Wu. Con estas dos marchas, xAI acumula ya seis bajas entre sus doce cofundadores, cinco de ellas en el último año.
Antes de que Wu hiciera pública su salida, su cuenta de Slack fue desactivada, según informó Business Insider. La empresa ya había atravesado una reestructuración previa en la que varias responsabilidades se trasladaron a Guodong Zhang.
Ba desempeñaba un papel central. Reportaba directamente a Musk y dirigió una parte significativa de la organización hasta finales del año pasado. Después, sus funciones se repartieron entre Wu y Zhang. También estuvo al frente del equipo que coordinaba a más de mil tutores de inteligencia artificial, responsabilidad que pasó a Diego Pasini en septiembre.
Presión interna en plena carrera por la IA
Financial Times señaló que la salida de Ba se produjo tras tensiones dentro del equipo técnico, vinculadas a la exigencia de mejorar el rendimiento del modelo de IA. El contexto no es menor. Musk ha presionado para que xAI avance al ritmo de competidores como OpenAI y Anthropic. Ba no respondió públicamente a esas informaciones. En sus mensajes de despedida no añadió detalles.
Además de su trabajo en la compañía, Jimmy Ba es profesor asistente en la Universidad de Toronto, en el departamento de ciencias de la computación. Se doctoró en esa misma institución bajo la supervisión de Geoffrey Hinton, una de las figuras más influyentes del campo.
Su salida implica la pérdida de uno de los perfiles académicos más sólidos vinculados al proyecto desde su origen, en un momento en que la credibilidad técnica es un activo estratégico.
Grok y las polémicas que erosionan la marca
En paralelo a estos movimientos internos, xAI ha estado rodeada de controversias. En julio presentó un avatar digital llamado Ani, descrito como un personaje con rasgos sexualizados. Además, su chatbot Grok protagonizó episodios de generación de contenido antisemita.
Más recientemente, la compañía recibió críticas cuando Grok comenzó a generar imágenes sexuales no consensuadas de personas reales a petición de usuarios en X. Tras la reacción pública, xAI restringió las funciones de generación de imágenes en la plataforma.
Fusión con SpaceX y horizonte bursátil
Las dimisiones llegan pocos días después del anuncio de la fusión entre xAI y SpaceX, también presidida por Musk. Según lo comunicado, la operación busca crear una entidad valorada en 1,25 billones de dólares.
La compañía estaría preparando una oferta pública inicial este mismo año. Entre sus planes figura financiar la instalación de centros de datos en el espacio, una apuesta que requiere capital, talento y estabilidad organizativa.En un sector donde la velocidad importa y el talento marca diferencias, perder a la mitad del equipo fundador en menos de tres años añade presión a un proyecto que aspira a competir en la primera línea global de la inteligencia artificial.
