Amazon va a cerrar todas sus tiendas Amazon Go y Amazon Fresh. Estos locales, que solo estaban disponibles en Estados Unidos, eran establecimientos en los que funcionaba la tecnología de Amazon “Just Walk Out”, donde la gente podía entrar, coger lo que necesitaba y salir sin pasar por caja. El cargo se hacía automáticamente en la tarjeta que registraste, ya que sensores y cámaras detectaban los productos escogidos. La idea era ahorrar tiempo y hacer la compra más rápida, pero ese modelo no ha funcionado como la empresa esperaba.
Para quienes compran alimentos por internet, no habrá cambios. El servicio de reparto a domicilio seguirá igual. Lo que desaparece son estas tiendas físicas, que no lograron encajar del todo en el día a día de los clientes. Esta decisión de cierre de tiendas llega a la vez del anuncio de posibles despidos en la parte corporativa de Amazon. Algo parece no ir bien en el imperio de Jeff Bezos.
Comprar sin caja no fue suficiente
Las tiendas Amazon Go y Amazon Fresh llamaron la atención desde el principio, porque no había cajeros y todo se pagaba de forma automática. Aun así, mantener estos locales abiertos resultó complicado. Los alquileres eran caros y el coste de funcionamiento era alto. Amazon decidió cerrarlas y dejar de invertir en un formato que no terminaba de funcionar, aunque la idea fuera cómoda sobre el papel.
Aunque las tiendas desaparecen, la tecnología que usaban seguirá en marcha. Amazon continuará desarrollándola y la ofrecerá a otros negocios, como espacios deportivos o lugares con mucha afluencia de gente. Así, la empresa aprovecha lo aprendido sin tener que mantener sus propios locales abiertos.
Whole Foods gana peso
Mientras unas tiendas cierran, otras ganan más importancia. Por ejemplo, Amazon seguirá apostando por Whole Foods Market, que sí se ha ganado la confianza de muchos usuarios. Desde que fue comprada en 2017, ha crecido y ha aumentado sus ventas.
En los próximos años, Amazon abrirá más de 100 nuevas tiendas Whole Foods. Incluidos los Market Daily Shops, locales más pequeños pensados para compras rápidas y comida preparada.
Con esta decisión, Amazon se queda con lo que mejor le funciona: llevar la compra a casa y mantener marcas que la gente ya reconoce. Las tiendas “experimentales” quedan atrás, y la empresa se centra en opciones que ya están afianzadas en el día a día.

