El arranque de 2026 vuelve a situar a la salud digital en el centro de la agenda pública. El Consejo de Ministros ha autorizado a la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT) a invertir 29,9 millones de euros en Universal DX, una empresa española especializada en detección temprana del cáncer mediante biopsia líquida y análisis avanzado de datos.
La operación fue comunicada este martes por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y refuerza una línea de actuación ya iniciada a finales de 2025, cuando el Ejecutivo apoyó a la startup Heuristik, centrada en identificación biométrica de pacientes en entornos sanitarios. La apuesta vuelve a ser clara: tecnología aplicada a salud, con fondos públicos como palanca.
La entrada de la SETT se produce mediante una coinversión público-privada en una ampliación de capital que ha permitido a Universal DX captar 62 millones de euros en total. La aportación del Estado cubre casi la mitad de la ronda y busca impulsar el desarrollo y el escalado industrial de su tecnología de detección precoz del cáncer basada en inteligencia artificial y análisis molecular.
Universal Diagnostics, conocida como UDX, trabaja en un campo concreto: identificar señales tempranas de cáncer a partir de muestras de sangre, sin recurrir a técnicas invasivas. Sus principales clientes son laboratorios y grandes operadores de diagnóstico en Estados Unidos, donde la compañía ya opera de forma activa, lo que sitúa su tecnología en un entorno clínico real y exigente.
El sistema desarrollado por la empresa combina machine learning, inteligencia artificial y análisis del ADN para detectar patrones asociados a procesos tumorales. A diferencia de métodos tradicionales, no se centra en un único marcador, sino que analiza varios niveles de información biológica presentes en la sangre. Un ejemplo es la identificación de alteraciones compatibles con fases muy tempranas del cáncer colorrectal, cuando aún no hay síntomas visibles.
Esta capacidad se apoya en una infraestructura digital avanzada, que integra automatización de laboratorio, tratamiento de grandes volúmenes de datos y algoritmos de IA entrenados para mejorar la sensibilidad diagnóstica. Según la información trasladada por el Ministerio, este enfoque permite detectar lesiones precancerosas con mayor precisión que otras pruebas disponibles en estadios iniciales.
En estos momentos, Universal DX se encuentra en la fase final de aprobación comercial de su principal prueba para la detección del cáncer colorrectal. Al mismo tiempo, mantiene en desarrollo tests similares orientados a otros tipos de cáncer, entre ellos pulmón, hígado, páncreas y esófago, lo que amplía el alcance clínico de la plataforma.
Más allá del impacto tecnológico, la operación también tiene una dimensión económica y laboral. En una segunda fase, la compañía prevé replicar su modelo en Europa, lo que conllevará un crecimiento significativo de su estructura. El plan asociado a la inversión contempla la creación de más de 400 empleos, con unos 100 puestos directos de alta cualificación que se sumarán a los 110 actuales, además de alrededor de 300 empleos indirectos vinculados a proveedores y servicios asociados.
Universal DX fue fundada en 2012 y tiene su sede en Sevilla, con oficinas en Madrid, Dallas y Liubliana. A lo largo de su trayectoria ha colaborado con distintos centros académicos españoles en el desarrollo de sus algoritmos de detección oncológica. Entre ellos figuran la Universidad Politécnica de Cataluña, la Universidad Politécnica de Valencia y el Instituto de Matemáticas de la Universidad de Sevilla, que han contribuido a la base científica del proyecto.
La inversión se canaliza a través de la facilidad Next Tech, gestionada por la SETT con recursos procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado con fondos Next Generation de la Unión Europea. El objetivo de este instrumento es reforzar la financiación de startups y scale-ups tecnológicas en sectores considerados estratégicos.
Además de Next Tech, la SETT gestiona otras dos líneas de apoyo público al ecosistema tecnológico:
- PERTE Chip, centrado en microelectrónica y semiconductores.
- Spain Audiovisual Hub, orientado a la digitalización del sector audiovisual.
La operación con Universal DX consolida así una tendencia clara en la política industrial del Gobierno: usar inversión pública para acelerar tecnologías con aplicación directa en sectores críticos, como la sanidad. La pregunta que queda abierta es si esta apuesta permitirá que soluciones desarrolladas en España se conviertan en estándar clínico a escala internacional.
