Deep Robotics ha cerrado una ronda Serie C de más de 500 millones de yuanes, unos 60 millones de euros, para acelerar su salto desde los robots industriales cuadrúpedos hacia humanoides y sistemas de IA encarnada. La operación llega en un punto de inflexión: la compañía acaba de culminar una reforma de su estructura accionarial y se prepara para una nueva fase de crecimiento.
La ronda ha sido codirigida por CMB International y ChinaAMC, con la entrada de inversores estratégicos vinculados a China Telecom y China Unicom. Su presencia apunta a despliegues a gran escala, con robots conectados a redes industriales, apoyados en 5G y computación en el borde.
Capital estratégico y ambición pre-IPO
El cierre de la financiación se produce pocas semanas después de que Deep Robotics completara su transformación en sociedad por acciones, un paso habitual antes de una salida a bolsa en China. El movimiento refuerza su posición en una carrera cada vez más concurrida entre las firmas de robótica que miran al mercado público.
La empresa destinará los fondos a reforzar I+D y capacidad productiva. La meta es clara: pasar de pilotos aislados a soluciones sistémicas, capaces de operar de forma coordinada en entornos industriales complejos.
Más allá del “robot perro”
Conocida por su línea de cuadrúpedos Jueying, Deep Robotics ha ampliado su catálogo con rapidez. Uno de los lanzamientos recientes es el Lynx M20, un robot híbrido con ruedas y patas para inspecciones en terrenos difíciles. Combina velocidad sobre ruedas con la capacidad de superar obstáculos y está diseñado para condiciones climáticas adversas.
La compañía también ha presentado el DR02, un humanoide industrial preparado para operar en un amplio rango térmico, desde bajo cero hasta calor extremo. El objetivo es cubrir más escenarios industriales, más allá de la robótica cuadrúpeda tradicional.
Infraestructura y software como palanca
La entrada de China Telecom y China Unicom aporta algo más que capital. Sus redes y capacidades de computación distribuida facilitan la coordinación de flotas de robots autónomos. En paralelo, Deep Robotics impulsa DeepVLA 1.0, una plataforma de navegación visual y lingüística que permite interpretar órdenes en lenguaje natural y moverse por espacios complejos, incluso entre distintas plantas de un edificio.
Tracción comercial en entornos reales
En un mercado donde abundan los anuncios, la compañía subraya los despliegues ya operativos. Sus robots trabajan en cerca de 30 subestaciones de la red eléctrica del sur de China, sustituyendo tareas manuales y reduciendo costes operativos.
Además, Deep Robotics ha anunciado un proyecto en NEOM, la megaciudad de Arabia Saudí. Allí, uno de sus modelos se ha utilizado para crear un sistema de inspección exterior totalmente automatizado en un entorno costero extremo, eliminando la necesidad de patrullas humanas.
Una posición reforzada en la robótica china
Con esta Serie C, Deep Robotics se afianza entre los actores mejor posicionados de la nueva ola de robótica en China. En un escenario competitivo con nombres como Unitree o AgiBot, el respaldo de grandes grupos industriales y el acceso a infraestructuras críticas refuerzan su hoja de ruta hacia una posible salida a bolsa.
Capital fresco, diversificación de producto y uso en campo sitúan a la compañía en un punto clave. La pregunta ahora es cuánto tardará en llevar su visión de la IA encarnada del laboratorio a la industria a gran escala.
