La tensión entre la Unión Europea y la red social X se ha intensificado tras la decisión de la plataforma de desactivar la cuenta publicitaria de la Comisión Europea. El movimiento se produce pocos días después de que Bruselas impusiera a la compañía una multa de 120 millones de euros, la primera dictada bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA).
El expediente marca un punto de inflexión en la aplicación de la nueva regulación digital europea. No se trata solo de una sanción económica, sino de una advertencia sobre cómo deben operar las grandes plataformas dentro del marco comunitario.
Las claves de la primera sanción del DSA
La Comisión Europea fundamentó la multa en dos áreas principales. Por un lado, puso el foco en el sistema de verificación de pago con marca azul, que, según el regulador, puede resultar engañoso para los usuarios. Al permitir que cualquier cuenta obtenga apariencia de autenticidad mediante una suscripción, se facilita la suplantación de identidad y la posible comisión de estafas.
Por otro, detectó deficiencias en el repositorio de anuncios de X, al considerar que no cumple con los requisitos de transparencia y accesibilidad exigidos por la normativa europea. Para las autoridades comunitarias, el acceso público a la información sobre campañas y anunciantes es un elemento básico para garantizar la trazabilidad de la publicidad digital.
Como parte del procedimiento, Bruselas fijó dos plazos de corrección:
- 60 días para atender las observaciones sobre el uso de las marcas de verificación.
- 90 días para subsanar los problemas del sistema de transparencia publicitaria.
El marco legal prevé nuevas sanciones si las medidas exigidas no se implementan dentro de esos periodos.
La reacción de X y el cierre de la cuenta institucional
Tras hacerse pública la sanción, el propietario de X, Elon Musk, expresó críticas directas a la decisión europea desde la propia plataforma. Casi al mismo tiempo, la empresa anunció el cierre de la cuenta publicitaria de la Comisión Europea, una actuación que, según la compañía, no estaría relacionada formalmente con la multa.
X sostiene que el organismo comunitario utilizó una cuenta publicitaria inactiva para aprovechar un fallo en la herramienta de creación de anuncios. De acuerdo con esta versión, la incidencia habría permitido publicar un enlace con apariencia de vídeo y amplificar su visibilidad de forma artificial. A raíz de ese uso, la empresa decidió cancelar definitivamente la cuenta y señaló que la vulnerabilidad detectada ya fue corregida.
La respuesta de Bruselas
Desde la Comisión Europea defendieron que utilizan siempre las plataformas sociales de buena fe y recurriendo exclusivamente a las herramientas disponibles para cuentas corporativas e institucionales. También subrayaron que el uso de estos sistemas debe ajustarse tanto a las condiciones internas de cada red como al marco legislativo europeo.
El organismo recordó, además, que mantiene suspendida cualquier inversión en publicidad de pago en X desde octubre de 2023, una decisión que sigue vigente. Por ese motivo, precisó que las acciones recientes en la plataforma no supusieron la reactivación de campañas publicitarias en ningún caso.
