La Comisión Europea ha iniciado un procedimiento de infracción contra España por no incorporar a su legislación la nueva normativa sobre pagos instantáneos. Esta norma busca aumentar la competencia en el sector financiero y permitir que proveedores no bancarios —como fintechs o entidades de dinero electrónico— participen en los sistemas de transferencias en tiempo real.
España no es la única rezagada. La carta de emplazamiento enviada este miércoles desde Bruselas afecta también a Bélgica, Países Bajos, Grecia, Austria, Portugal, Rumanía y Polonia, que tampoco han traspuesto aún la revisión de la directiva europea de Pagos Instantáneos.
Qué cambia con la nueva normativa
La revisión pretende democratizar el acceso a los pagos inmediatos, aquellos que permiten transferencias en cuestión de segundos, operativas las 24 horas del día, los 365 días del año. Hasta ahora, solo los bancos podían conectar directamente con estos sistemas.
Con la nueva legislación, empresas fintech y emisores de dinero electrónico podrán ofrecer transferencias instantáneas en igualdad de condiciones, reduciendo la dependencia del sistema bancario tradicional.
Bruselas considera que este paso es clave para modernizar el ecosistema de pagos europeo, mejorar la interoperabilidad entre países y abaratar los costes tanto para empresas como para particulares.
España y otros siete países, en el punto de mira
La Comisión ha enviado una carta de emplazamiento, primer paso del procedimiento de infracción. Los ocho Estados miembros implicados disponen de dos meses para justificar el retraso y adaptar su legislación.
Si la respuesta no convence, Bruselas emitirá un dictamen motivado, segundo paso del proceso. Y si la situación persiste, el caso podría acabar ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
Hacia una Europa financiera más integrada
El expediente llega en un momento en que la UE intenta reforzar su autonomía frente a los grandes actores globales del pago digital, como PayPal o Stripe. La nueva directiva pretende que las transferencias instantáneas sean la norma en 2025, incorporando a nuevos operadores y eliminando trabas regulatorias.
Según la Comisión, los pagos instantáneos representan “el futuro de las finanzas cotidianas”. Su objetivo: impulsar la innovación, la seguridad y la eficiencia en beneficio de los consumidores y de un mercado europeo más competitivo.
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