Google ha anunciado la expansión de los anuncios dentro de su Modo IA a Australia, Canadá, India, Kenia, Malasia, Nueva Zelanda, Nigeria, Pakistán, Filipinas y Singapur. La compañía prevé ampliar el despliegue a más mercados durante el cuarto trimestre, con Brasil, México y Reino Unido entre los próximos destinos comunicados.
El movimiento lleva la monetización a una interfaz de búsqueda que no se limita a mostrar una lista de enlaces. En el Modo IA, el usuario puede plantear una consulta extensa, repreguntar y recibir una respuesta generada que combina texto, opciones y referencias. Google sostiene que estas consultas son, de media, tres veces más largas que las búsquedas tradicionales.
La llegada de publicidad a esa conversación convierte el resultado de búsqueda en un nuevo espacio comercial, no solo en una nueva forma de presentar información. Para las marcas, la cuestión ya no es únicamente aparecer por una palabra clave, sino resultar relevante dentro de una intención que puede evolucionar a lo largo de varias preguntas.
Según la comunicación oficial, los anuncios aparecerán identificados como contenido patrocinado. Google afirma que las tasas de clic de los productos patrocinados son similares a las de los elementos orgánicos de producto dentro del Modo IA, aunque no ha publicado el conjunto de datos ni la metodología detrás de esa comparación. Conviene tratar ese indicador como una señal preliminar, no como una garantía de rendimiento para todas las categorías.
La empresa también está probando anuncios en consultas de seguimiento en Estados Unidos. Esta función, conocida como publicidad multivuelta, busca acompañar la conversación cuando un usuario matiza su necesidad. Una persona puede empezar preguntando por un ordenador ligero y después añadir presupuesto, programas o fecha de entrega. El valor publicitario está en ese contexto adicional, pero también aumenta la responsabilidad de no confundir una recomendación generada con una colocación pagada.
La transparencia visual y la medición serán decisivas: si el usuario no distingue con facilidad qué parte es patrocinada, la confianza en todo el resultado puede deteriorarse. Google indica que mantendrá etiquetas de patrocinio y formatos de prueba. Los anunciantes, por su parte, deberán comprobar cómo se registran impresiones, clics, conversiones y atribución en estas superficies.
Para los equipos de marketing españoles, la expansión todavía no equivale a una disponibilidad general en España. Sin embargo, anticipa cambios que pueden llegar a otros mercados y afecta a campañas internacionales. Las empresas que venden en Reino Unido, México o Brasil deberían revisar sus estructuras de cuenta y sus activos creativos antes de que el nuevo inventario se active a mayor escala.
Hay tres preparativos razonables para no reaccionar tarde:
- ordenar el catálogo y los datos de producto que alimentan las campañas;
- definir conversiones que midan ventas o contactos de calidad, no solo clics;
- separar pruebas de Modo IA del resto para comparar coste y rendimiento.
Este cambio también interpela a medios y creadores. Una búsqueda conversacional puede responder parte de una duda sin que el usuario visite una página externa, y si además integra ofertas comerciales, la competencia por la atención se vuelve más intensa. El contenido útil, con información propia y una propuesta editorial clara, seguirá siendo necesario, pero su distribución dependerá cada vez más de cómo las plataformas diseñen sus respuestas.
Google está explorando cómo trasladar el negocio publicitario de la búsqueda clásica a una experiencia donde la IA participa en la formulación de la respuesta. Ese paso tiene impacto en la economía digital porque conecta el principal producto de ingresos de Alphabet con una interfaz todavía en fase de ajuste.
Las marcas no necesitan rediseñar toda su estrategia por un anuncio, pero sí evitar dos extremos: ignorar la transición o aceptar las métricas sin contraste. La oportunidad real aparecerá cuando haya datos comparables por mercado y categoría. Hasta entonces, conviene experimentar con presupuestos controlados, documentar resultados y preservar una mezcla de canales que no dependa de una sola pantalla de búsqueda.
