Un análisis de la CNMV detecta fallos frecuentes cuando los modelos de lenguaje se usan para invertir sin supervisión humana. Los formadores coinciden: la IA es útil para aprender, siempre que no sustituya al criterio propio.
Preguntar a un chatbot qué acciones comprar se ha convertido en un gesto cotidiano para muchos pequeños inversores. La respuesta llega en segundos, bien redactada y con un tono seguro. El problema es que ese tono no garantiza que el contenido sea correcto.
Así lo refleja el análisis de dos técnicos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Ricardo Crisóstomo y Diana Mykhalyuk, recogido en el Boletín de la CNMV de junio de 2026. Durante diez meses, entre abril de 2025 y enero de 2026, pusieron a prueba a ChatGPT, Gemini, DeepSeek y Perplexity: cada mes les pidieron valorar las 35 compañías del IBEX 35 y construyeron carteras con sus selecciones.
El resultado tiene dos caras. Con preguntas sencillas, sin estructura ni contexto, las selecciones de los modelos no se distinguieron estadísticamente del azar. Cuando las instrucciones eran detalladas y un analista revisaba el razonamiento paso a paso, los resultados mejoraron de forma clara. Por el camino, los autores encontraron fallos recurrentes: errores de cálculo, interpretaciones financieras equivocadas y datos desactualizados o directamente inventados, presentados con la misma fluidez que los correctos. Ellos mismos piden prudencia al leer las cifras, porque diez meses son una muestra corta.
No es la primera advertencia de un supervisor. En mayo de 2024, la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) publicó una declaración sobre el uso de la inteligencia artificial en los servicios de inversión en la que recordaba que estos modelos pueden «alucinar», es decir, generar información falsa con apariencia de verdadera, y que la responsabilidad de las decisiones sigue siendo de las personas, no de la herramienta.
Útil para aprender, peligrosa como atajo
David Cánovas, asesor financiero certificado MiFID II y director de Lotus Trading Academy, academia de formación en mercados financieros, ve en la inteligencia artificial una buena aliada para el estudio, con una condición.
«La IA es un buen profesor particular para entender conceptos: qué es la inflación, cómo funciona un tipo de interés o por qué conviene diversificar. Donde falla es cuando se le pide que decida por nosotros. Ahí ya no estamos aprendiendo, estamos delegando».
Bien utilizada, la IA puede ayudar a quien empieza a formarse en varios frentes:
- Explicar conceptos con ejemplos y al nivel de cada persona, tantas veces como haga falta.
- Resumir documentos largos, como el folleto de un fondo o el informe anual de una empresa, siempre contrastando después con el original.
- Preparar preguntas antes de hablar con un asesor o con la propia entidad financiera.
- Comprobar lo aprendido: pedirle que nos haga preguntas sobre un tema ayuda a detectar lagunas.
La IA en la inversión, de un vistazo
| Dónde puede ayudar | Lo que conviene no delegar |
| Explicar conceptos con ejemplos sencillos | Decidir qué comprar o vender |
| Resumir documentos largos, contrastando después con el original | Dar por bueno un dato sin comprobar su fuente |
| Preparar preguntas antes de hablar con un asesor o con la entidad | Sustituir el asesoramiento personalizado |
| Repasar lo aprendido con preguntas de comprobación | Fijar cuánto dinero se puede arriesgar |
Tres errores que conviene evitar
- Dar por buena una cifra sin fuente. Un ratio, una fecha o un resultado empresarial pueden estar desactualizados o mal calculados. El estudio de la CNMV observó que anclar los modelos a fuentes oficiales mejoraba la precisión. Para el inversor, la regla es sencilla: si un dato importa, se comprueba en el documento original.
- Confundir seguridad con acierto. Un texto fluido y bien argumentado transmite confianza, pero la forma no dice nada sobre si el contenido es correcto.
- Creer en promesas de ganancias con IA. Abundan los anuncios de supuestas plataformas que invierten «con inteligencia artificial» y prometen rentabilidades elevadas. Antes de contratar cualquier servicio de inversión, conviene comprobar en el registro de entidades autorizadas de la CNMV que la empresa está autorizada.
Una autocrítica necesaria
Cánovas reconoce que el propio sector de la formación tiene deberes pendientes.
«Hay quien vende la inteligencia artificial como la forma de ganar dinero sin esfuerzo. Es el mismo mensaje de siempre con un envoltorio nuevo, y hace daño. Si alguien promete rentabilidades, con IA o sin ella, lo prudente es desconfiar».
No es una preocupación nueva. En 2022, la CNMV ya alertó de cursos de trading vinculados a cuentas financiadas que, en muchos casos, acababan siendo un engaño para quien los pagaba.
La base sigue siendo la formación financiera
La herramienta solo es tan útil como la persona que la maneja. Según la Encuesta de Competencias Financieras 2021 del Banco de España, el 65 % de los adultos responde correctamente a una pregunta básica sobre inflación, el 52 % a otra sobre diversificación del riesgo y solo el 41 % a la que mide el concepto de interés compuesto.
«Si no entiendes lo que te responde la máquina, no puedes saber cuándo se equivoca. Por eso la IA no sustituye a la formación: la hace más necesaria», concluye Cánovas.
Preguntas frecuentes
¿Puede la inteligencia artificial decirme qué acciones comprar?
Puede dar una opinión, pero no es una recomendación fiable. El análisis de la CNMV muestra que, con preguntas sencillas y sin supervisión, sus selecciones no se distinguieron del azar. Las decisiones de inversión deben basarse en información contrastada y en la situación de cada persona.
¿Por qué se equivoca la IA si sus respuestas parecen tan seguras?
Porque los modelos de lenguaje generan textos plausibles, no verdades comprobadas. Pueden usar datos desactualizados, calcular mal un ratio o inventar una cifra, y presentarlo todo con la misma fluidez.
¿Qué es una «alucinación» de la inteligencia artificial?
Es una respuesta que contiene información falsa presentada como si fuera cierta. ESMA advirtió de este riesgo en su declaración de mayo de 2024 sobre el uso de la IA en los servicios de inversión.
¿Qué analizó exactamente la CNMV?
Dos técnicos del supervisor evaluaron durante diez meses, entre abril de 2025 y enero de 2026, las selecciones de ChatGPT, Gemini, DeepSeek y Perplexity sobre los valores del IBEX 35, con distintos niveles de guía y de revisión humana. Los mejores resultados aparecieron con instrucciones estructuradas y supervisión experta.
¿Para qué sí es útil la IA cuando se aprende a invertir?
Para entender conceptos, resumir documentos largos, preparar preguntas para un asesor y repasar lo aprendido. Es un apoyo para el estudio, no un sustituto del criterio propio.
¿Cómo puedo comprobar un dato que me da un chatbot?
Buscándolo en la fuente original: la web del organismo oficial, el informe de la empresa o el documento del producto. Si el chatbot no indica de dónde sale el dato, conviene tratarlo como una pista, no como un hecho.
¿Son fiables las plataformas que prometen ganar dinero con IA?
Cualquier promesa de rentabilidad debe hacer saltar las alarmas. Antes de contratar, hay que comprobar en los registros de la CNMV que la entidad está autorizada para prestar servicios de inversión en España.
¿La inteligencia artificial sustituye a un asesor o a la formación?
No. La responsabilidad de las decisiones sigue siendo de las personas, como recuerdan los supervisores. Además, para aprovechar la IA hace falta formación previa: sin ella es difícil detectar cuándo se equivoca.
Este artículo tiene carácter divulgativo y no constituye una recomendación de inversión.
