ID Finance ha cerrado una ronda de financiación de 545 millones de euros que combina deuda y capital, una de las operaciones más relevantes para una fintech española en los últimos años. La compañía, con sede en Barcelona y presencia en México, ha recibido el respaldo de inversores internacionales como Spice Expeditions, WashU, Kingsway Capital e i80 Group, que participa con financiación de deuda respaldada por activos.
La operación coloca a Plazo, la app financiera del grupo, en el centro de la siguiente fase de crecimiento de ID Finance. La empresa quiere usar los recursos para ampliar producto, acelerar adquisición de clientes y reforzar una infraestructura tecnológica apoyada en inteligencia artificial para evaluar riesgo, personalizar ofertas y gestionar financiación al consumo con más precisión.
La cifra llega después de un 2025 de fuerte expansión. Según los datos comunicados por la compañía, ID Finance registró ingresos de 243 millones de euros y casi duplicó su beneficio. Plazo, por su parte, alcanzó rentabilidad neta, multiplicó ingresos en torno al 300% interanual y superó los 400.000 clientes. La empresa prevé que la app vuelva a crecer otro 300% en 2026.
El contexto es importante. La financiación al consumo vive una fase de reajuste en Europa: los clientes buscan flexibilidad, los reguladores miran con más atención el crédito digital y los inversores exigen modelos sostenibles después de años de crecimiento caro. En ese escenario, levantar una combinación de capital y deuda de esta escala indica que ID Finance ha convencido al mercado de que puede crecer sin descuidar el riesgo.
La IA aparece aquí menos como reclamo comercial y más como capa operativa para decidir quién recibe financiación, en qué condiciones y con qué seguimiento. En fintech, esa diferencia es clave. Un modelo de crédito mal afinado puede acelerar impagos con la misma facilidad con la que aumenta altas de clientes. Por eso la compañía insiste en una financiación responsable y en la gestión del riesgo como parte del mensaje inversor.
La nueva etapa también incluye Turrón by Plazo, una solución de pagos flexibles para compras online y en tienda física. El producto combina cuenta de dinero electrónico, tarjeta de débito y compra ahora, paga después. Si consigue una red suficiente de comercios asociados, ID Finance podría reforzar su relación directa con consumidores y ampliar ingresos más allá del préstamo tradicional.
Para el ecosistema español, la operación tiene una lectura doble. Por un lado, confirma que sigue habiendo capital internacional para compañías tecnológicas con métricas sólidas. Por otro, muestra que las rondas grandes no se concentran solo en software puro o inteligencia artificial generativa, sino también en modelos financieros donde la tecnología mejora procesos de riesgo, distribución y experiencia de usuario.
El reto para ID Finance será demostrar que el crecimiento de Plazo puede sostenerse en un entorno de mayor vigilancia regulatoria sobre crédito digital y BNPL. España y Europa han endurecido el escrutinio sobre transparencia, solvencia y protección del consumidor, así que la escala deberá venir acompañada de controles claros y datos consistentes.
Si la compañía ejecuta bien, la ronda puede consolidar a Plazo como una de las plataformas fintech españolas con mayor ambición internacional. La financiación le da margen para ampliar productos, invertir en tecnología y competir en un mercado donde bancos, neobancos y plataformas de pago quieren ocupar la misma relación diaria con el cliente.
