Pekata ha cerrado una financiación de 1,9 millones de euros para ampliar su plataforma de regalos de empresa y reducir la dependencia del pico navideño. La operación combina capital, deuda bancaria y un préstamo participativo de ENISA, una estructura frecuente en startups españolas que quieren crecer sin diluirse más de lo necesario en una etapa todavía temprana.
La compañía, con sede en Barcelona, propone un modelo sencillo para recursos humanos y compras: la empresa fija un presupuesto y cada empleado elige su regalo dentro de un catálogo. Ese enfoque evita una de las fricciones clásicas de los lotes corporativos, donde una decisión centralizada termina generando excedentes, cambios y poca conexión con quien recibe el detalle.
La ronda confirma que incluso categorías tradicionales, como el regalo de empresa, se están transformando en software, logística y personalización a escala. Pekata no vende solo cajas, sino una experiencia gestionada con portal propio, productos, entregas y seguimiento operativo. Para compañías con plantillas híbridas, oficinas distribuidas o equipos internacionales, esa capa de gestión pesa tanto como el producto físico.
Según la información publicada por El Referente y Dealroom, la financiación incluye una ampliación de capital superior al medio millón de euros liderada por Bewater Funds, 210.000 euros procedentes de ENISA y 1,1 millones de deuda bancaria. La mezcla es relevante porque sugiere una estrategia de crecimiento medido: reforzar inventario, tecnología y capacidad comercial sin depender únicamente de capital riesgo.
El origen de Pekata está ligado a una oportunidad muy concreta. En 2025, sus tres socios fundadores, Roger Rafel, Esteban Humet y Sergio Blasco, compraron con recursos propios el negocio de lotes de Navidad de Refruiting, una empresa de fruta y bienestar en oficina. A partir de ahí han intentado separar el regalo corporativo de la temporada de diciembre y llevarlo a casos de uso durante todo el año.
El reto no está solo en vender más campañas, sino en demostrar que el gifting puede formar parte de la relación continua entre empresa, empleados, clientes y colaboradores. Un onboarding, un aniversario laboral o una acción con clientes estratégicos pueden gestionarse con la misma lógica que una campaña navideña, pero exigen datos, automatización y una experiencia cuidada.
Para el ecosistema startup español, la operación encaja con una tendencia más amplia: negocios verticales que digitalizan procesos de gestión interna poco visibles, pero recurrentes. No son categorías tan vistosas como la inteligencia artificial generativa, aunque sí pueden construir márgenes si resuelven una tarea que las empresas repiten cada año y que consume tiempo de equipos administrativos.
Pekata también juega con una ventaja local. El regalo de empresa en España tiene componentes culturales, fiscales y logísticos muy específicos. Las campañas con empleados se cruzan con retribución en especie, presupuestos por persona, entregas en oficina o domicilio y proveedores regionales. Convertir todo eso en una plataforma usable puede ser más defendible que importar un producto genérico desde otro mercado.
La expansión internacional prevista a partir de 2027 será la prueba de si el modelo funciona fuera de esa cercanía operativa española. Antes, la compañía tendrá que convertir la financiación en más recurrencia, más catálogo y procesos capaces de absorber picos sin degradar la experiencia. En una categoría donde el error se ve en una caja que no llega a tiempo, la ejecución seguirá siendo tan importante como la tecnología.
